
Rodalies reduce las limitaciones de velocidad tras la crisis de enero
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Rodalies está trabajando para restablecer la normalidad en su servicio, después del accidente mortal ocurrido en Gelida (Barcelona) hace casi tres meses. En paralelo a las obras en curso, se ha logrado una reducción del 17% en las limitaciones temporales de velocidad, situándose en 179 la próxima semana, frente a las 216 que se registraron en el punto álgido de la crisis, según datos proporcionados por Adif.
Esta disminución de las restricciones de velocidad, que son la principal causa de los retrasos en los trenes, es un buen indicativo de la recuperación del servicio, que se vio interrumpido el 20 de enero cuando un muro de la autopista AP-7 se derrumbó sobre las vías de la línea R4 debido a las fuertes lluvias, causando la muerte de un maquinista.
Menos restricciones de velocidad
Las 179 limitaciones temporales de velocidad previstas para la próxima semana en Rodalies representan la cifra más baja desde, al menos, la primera semana de marzo, cuando se alcanzaron las 216, de acuerdo con las cifras de Adif. Antes del temporal Harry, que provocó el accidente de Gelida, la red de Rodalies, que cuenta con 1.200 kilómetros, operaba con aproximadamente 95 restricciones temporales de velocidad, muchas de ellas motivadas por obras.
En la segunda semana de marzo, estas limitaciones llegaron a 200; a 195, en la tercera; a 190, en la cuarta; y a 181, en la quinta; mientras que en la primera semana de abril alcanzaron las 182. La reducción temporal de la velocidad de los trenes es una medida que se utiliza para mitigar posibles riesgos cuando se detecta alguna incidencia.
Causas de las limitaciones
Estas incidencias pueden tener su origen en condiciones meteorológicas adversas, pero también pueden deberse a problemas en los sistemas de control, a obras de mejora en la infraestructura o a la detección de anomalías en la red por parte del personal ferroviario.
Según fuentes de Renfe y la Generalitat, Rodalies opera actualmente con el 94% de las circulaciones que existían antes de la crisis de Gelida, gracias a la reapertura de muchos de los tramos que habían sido cerrados, aunque aún quedan algunos por reactivar.
Plan de medidas urgentes
El temporal de enero obligó a suspender el servicio ferroviario y llevó a la puesta en marcha de un plan de medidas urgentes en las líneas de Rodalies y Regionales, que ha movilizado a más de 400 personas para revisar la red y reparar trincheras y taludes, así como para realizar talas sistemáticas de árboles, alcanzando casi 14.000.













