Hórreos: Tesoros Arquitectónicos del Norte de España Declarados Patrimonio Cultural Inmaterial

Hórreos: Tesoros Arquitectónicos del Norte de España Declarados Patrimonio Cultural Inmaterial
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Hórreos: Tesoros Arquitectónicos del Norte de España Declarados Patrimonio Cultural Inmaterial

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Los hórreos, con sus diversos nombres como palleira, piorno, canastro, horro o calabazo, son construcciones ancestrales que forman parte esencial de la arquitectura rural tradicional en Galicia, León y Asturias. Estas estructuras elevadas han servido históricamente como almacenes para la conservación de cosechas y alimentos.

Una solución ingeniosa contra la humedad

Estos graneros elevados fueron la respuesta de los agricultores a un clima adverso. Su diseño, con una base sostenida por cuatro pilares o pilastras llamadas pegollos, buscaba aislar los víveres de la humedad del suelo.

Los pegollos culminan en grandes piedras conocidas como tornarratos, cuyo propósito era impedir el acceso de roedores y otros animales al interior del hórreo. Generalmente de planta cuadrangular o ligeramente rectangular, los hórreos se construyen con madera o piedra y se cubren con techos de tejas, pizarra o paja.

El acceso se realiza mediante una escalera.

Dintel, soporte, penales, sobrecenas y tornarratos son algunos de los elementos que componen estas construcciones.

Hórreos Gallegos: Un Toque Decorativo Único

En los inconfundibles hórreos gallegos, destacan los remates decorativos que adornan los techos. Estos elementos, más elaborados que el resto de la estructura, exhiben formas variadas como cruces, pináculos, formas cónicas y piramidales. También se encuentran diseños excepcionales como círculos, campanarios, ánforas, cálices o figuras de animales.

Se cree que el pináculo tiene una función de protección relacionada con creencias paganas. Con la llegada del cristianismo, estos símbolos fueron reinterpretados, incorporando la cruz como protección divina de la cosecha.

El pináculo también protegía contra rayos, el demonio y las meigas, en línea con la tradición popular.

Ejemplos emblemáticos en Galicia

El hórreo de Carnota, con sus 35 metros de largo, es una construcción impresionante declarada Monumento Histórico Nacional. También destacan los 34 hórreos de A Merca, el conjunto más grande y mejor conservado de Galicia, los hórreos de Combarro, con vistas al mar, y el hórreo de San Sadurniño, el más antiguo, que data del siglo XV y muestra influencia prerrománica.

Hórreos Leoneses: Sencillez y Funcionalidad

En la provincia de León se conservan cerca de 300 hórreos, especialmente en la montaña oriental leonesa. A diferencia del gallego, el hórreo leonés tiene planta rectangular, cubierta de teja y carece de corredor en la fachada. El hórreo de Las Bodas (Boñar), declarado Bien de Interés Cultural, es considerado el más antiguo y singular de España (siglo XVII).

Este hórreo presenta una cubierta a dos aguas, seis pegollos de gran sección, enormes tornarratas y acceso desde una losa de piedra.

Su interior se divide en tres compartimentos con un pasillo central, y sus paredes están selladas con mezcla de arena y cal para garantizar su hermetismo. El Valle de Valdeón, en los Picos de Europa, conserva cerca de 80 hórreos, destacando los ejemplares de Soto y Prada de Valdeón.

Hórreos Asturianos: Precisión y Tradición

El hórreo asturiano se caracteriza por un cuerpo cúbico, cerrado por tablas verticales y con tejado a cuatro aguas rematado en pico. Se construye en madera ensamblada, sin necesidad de tornillos ni elementos metálicos, una técnica tradicional de gran precisión.

Inicialmente, era propio de clases acomodadas, pero se popularizó durante el Renacimiento gracias al aumento de la producción agrícola.

Estilos distintivos

Se distinguen tres estilos principales: el estilo Villaviciosa, el más antiguo (siglos XV y XVI), con pinturas y tallas decorativas; el estilo Carreño, desde el siglo XVIII, con fachadas recargadas y colores vivos; y el estilo Allende, con decoración sobria basada en discos solares, rosetas, cruces y tetrasqueles.

En el siglo XVIII, Melchor Gaspar de Jovellanos realizó los primeros estudios y descripciones de los hórreos en sus ‘Diarios’. Se estima que en Asturias puede haber más de 200.000 hórreos, con ejemplos destacados en Tuña, Bueño, Leiján, Barcia o Espinareu.

Patrimonio Cultural Inmaterial

El hórreo es un elemento clave del paisaje rural del norte de España, testigo de la historia, la cultura y las tradiciones.

El Gobierno ha aprobado la declaración de los hórreos del norte de la península como Patrimonio Cultural Inmaterial, reforzando su valor histórico, etnográfico y cultural.