
NUEVO TITULO: Osteoporosis: Claves para la prevención y el cuidado de la salud ósea
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La osteoporosis es una enfermedad que afecta a millones de mujeres en todo el mundo, especialmente después de los 50 años, coincidiendo con la menopausia. Este problema de salud pública se caracteriza por la pérdida de masa ósea y el deterioro del tejido óseo, lo que aumenta significativamente el riesgo de fracturas.
¿Qué es la osteoporosis?
Según la farmacéutica Eloísa Molina, la osteoporosis es una “enfermedad crónica del esqueleto que transcurre con pérdida de masa ósea y con deterioro del tejido óseo”. Esta condición incrementa la fragilidad de los huesos y, por lo tanto, eleva el riesgo de sufrir fracturas. A menudo, la osteoporosis permanece sin ser detectada hasta que se produce la primera fractura, razón por la cual se le conoce como la “enfermedad silenciosa”.
Tipos de osteoporosis y diagnóstico
Existen dos tipos principales de osteoporosis: la primaria, asociada a la menopausia o al envejecimiento natural, y la secundaria, que puede ser causada por otras enfermedades o por el uso de ciertos medicamentos.
El diagnóstico se realiza mediante una densitometría ósea, una prueba que mide la densidad mineral del hueso y evalúa el riesgo de fractura.
Factores de riesgo y prevención
Aunque la genética juega un papel importante (aproximadamente el 70% de los casos), hay un 30% de factores en los que podemos influir, como la alimentación, la actividad física y el estilo de vida. La masa ósea disminuye naturalmente a partir de los 40 años, pero en las mujeres este descenso se acelera durante la menopausia debido a la falta de estrógenos.
La importancia de la alimentación
Una dieta mediterránea, rica en verduras, legumbres, frutos secos, aceite de oliva y pescado, es fundamental para la salud ósea. Los lácteos son una fuente importante de calcio, pero también se encuentra en alimentos como las almendras, las semillas de sésamo, las legumbres, las verduras de hoja verde y el pescado azul. Se recomienda consumir “incluso el pescado que se pueda consumir con espinas”.
Alimentos a evitar
Es importante limitar el consumo de sal, ya que su exceso favorece la eliminación de calcio a través de la orina.
Un exceso de cafeína también puede ser perjudicial. Se deben evitar los productos ultraprocesados, cuyo alto contenido en fósforo puede desequilibrar la proporción de calcio en el organismo. Además, el alcohol y el tabaco tienen un efecto tóxico sobre las células encargadas de formar nuevo tejido óseo.
Suplementación
En casos de déficit de vitamina D o ingesta insuficiente de calcio, la suplementación puede ser necesaria. La suplementación de calcio es más efectiva si se combina con oligoelementos y minerales como magnesio, flúor, manganeso, zinc y silicio.
El papel de la farmacia comunitaria
Las farmacias comunitarias desempeñan un papel importante en la prevención y el acompañamiento.
Los farmacéuticos pueden ofrecer consejos integrales, como preguntar a los pacientes sobre su consumo de lácteos, su exposición al sol para la absorción de vitamina D, y si han sufrido fracturas recientes. También es importante revisar la medicación de los pacientes para identificar fármacos que puedan interferir con la absorción de calcio. El objetivo es reforzar la adherencia al tratamiento médico y ofrecer pautas claras.
Recomendaciones finales
Se recomienda aumentar la ingesta de lácteos, pescado azul y frutos secos, valorar la necesidad de suplementación con vitamina D3, calcio y otros minerales, y derivar al médico para una valoración específica mediante una densitometría ósea. La prevención, a través de la educación nutricional, la suplementación y el fomento de hábitos saludables, es clave para mejorar la salud ósea y reducir el riesgo de fracturas.












