
TRUCO LEGAL: Ceder una Vivienda a los Hijos en Vida y Ahorrar el Impuesto de Sucesiones
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Existe una estrategia legal que permite a los padres transferir una vivienda a sus hijos en vida, evitando así el pago del impuesto de sucesiones. La clave reside en la donación de la nuda propiedad, reservándose el usufructo vitalicio del inmueble.
¿Cómo funciona?
Los padres donan a sus hijos la nuda propiedad de la vivienda, pero se reservan el derecho de usufructo vitalicio.
Esto significa que los hijos se convierten en los propietarios legales, pero los padres conservan el derecho a vivir y disfrutar de la propiedad hasta su fallecimiento.
Una vez que el progenitor fallece, el usufructo se extingue automáticamente y los hijos consolidan el pleno dominio de la propiedad. Para que esta operación sea válida, debe formalizarse ante notario e inscribirse en el Registro de la Propiedad, dejando constancia de que los hijos son los nudopropietarios y los padres los usufructuarios vitalicios.
Ahorro en el Impuesto de Sucesiones
La principal ventaja de esta fórmula es el ahorro en el impuesto de sucesiones.
Este impuesto no se aplica porque la vivienda ya no forma parte de la herencia del fallecido. La ley grava lo que se hereda, por lo que, si la vivienda ya es propiedad de los hijos, no habrá que pagar este impuesto.
Impuesto de Donaciones
Es importante tener en cuenta que la donación de la nuda propiedad está sujeta al impuesto de donaciones, cuya cuantía varía según la comunidad autónoma donde se encuentre la vivienda.
Sin embargo, existen diversas bonificaciones que pueden reducir considerablemente el coste fiscal.
Seguridad del Usufructo Vitalicio
El usufructo vitalicio ofrece seguridad a los padres, ya que les permite seguir viviendo en su casa hasta el final de sus días.













