
Deberías alegrarte": El Silencio y el Estigma de la Depresión Postparto
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“No entendía qué me pasaba. Sentía que debía estar feliz pero no lo estaba y eso me avergonzaba”, relata Lucía, una matrona de 34 años, sobre su experiencia tras dar a luz. Contrario a la imagen idealizada de la maternidad, ella experimentó un profundo sentimiento de soledad, tristeza y falta de motivación.
La Invisibilidad de la Depresión Postparto
A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al menos una de cada diez mujeres la sufre durante el primer año tras el parto (algunos estudios elevan esta cifra hasta el 30%), la depresión postparto sigue estando rodeada de estigma, desconocimiento y falta de atención por parte del sistema de salud. La periodista Diana Oliver aborda esta problemática en su libro “Deberías alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresión posparto”, donde explora la experiencia de mujeres que sufren esta condición a menudo invisibilizada.
Oliver destaca que las mujeres que comparten su experiencia a menudo se encuentran con la minimización de sus sentimientos. Frases como “es normal” o “se te pasará” invalidan su malestar. Además, muchas mujeres no revelan su sufrimiento hasta años después, lo que evidencia el infradiagnóstico y la falta de recursos sanitarios para abordar esta dolencia.
¿Qué es la Depresión Postparto?
La psiquiatra Lluïsa García-Esteve, ex jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Clínic de Barcelona, explica que la depresión postparto es un estado depresivo con síntomas como tristeza, desinterés, falta de ilusión, dificultad para disfrutar, culpa, insomnio y ansiedad. Afecta el funcionamiento de la mujer en su día a día y como madre, y está estrechamente relacionada con los cambios asociados al embarazo, el parto y el puerperio.
García-Esteve lamenta la invisibilización y el maltrato histórico hacia esta condición, a pesar de que en los últimos años han surgido más iniciativas para detectarla y acompañar a las mujeres. Sin embargo, la atención aún no es sistemática y depende del lugar de residencia y del centro de salud correspondiente.
Más Allá de las Hormonas
Tanto García-Esteve como Oliver coinciden en que la depresión postparto no es solo una cuestión hormonal. Oliver subraya la importancia de considerar factores como la biografía personal, traumas infantiles, problemas familiares, violencia sufrida y el contexto socioeconómico. Incluso las circunstancias del parto, como la violencia obstétrica o el ingreso del bebé en la UCI, pueden aumentar el riesgo de depresión postparto.
La Presión de Ser la Madre Ideal
Lucía, la matrona entrevistada, confirma la falta de atención a la salud mental de las madres recientes en la sanidad pública. Las consultas suelen enfocarse en aspectos físicos, dejando de lado la exploración de los sentimientos complejos que pueden estar experimentando las mujeres. La culpa y la vergüenza dificultan aún más que las madres hablen abiertamente sobre su sufrimiento.
Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. Si bien se han derribado algunas imágenes idealizadas, persisten nuevos estándares sobre cómo ser la madre perfecta, alimentados por las redes sociales.
La fotógrafa Carol Renaux, quien experimentó depresión postparto tras sus tres partos, nunca recibió un diagnóstico formal. Recuerda el terror de quedarse sola con su primera hija y los pensamientos intrusivos que la atormentaban. Su experiencia refleja las dificultades para ser atendida y tratada adecuadamente.
La Necesidad de Cribados y Recursos Especializados
García-Esteve defiende la implementación de cribados de detección en el posparto para identificar a las mujeres en riesgo y derivarlas a atención especializada. La experta también destaca la importancia de no separar a la madre del bebé durante el tratamiento, salvo en casos extremos.
Oliver concluye que la soledad es un denominador común en las experiencias de las mujeres que sufren depresión postparto. La falta de escucha por parte de parejas, familias, profesionales de la salud y la sociedad en general agrava su sufrimiento. La periodista insta a visibilizar la depresión postparto, atenderla y destinar recursos especializados, formación para profesionales y un plan nacional que incluya los cribados.













