
Historia y controversias del Ayuntamiento de León: Un edificio con pasado
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El actual Ayuntamiento de León, situado en el número 10 de Ordoño II, esconde una historia marcada por disputas profesionales y anécdotas singulares, según reveló el arquitecto Pepe Álvarez Guerra. El edificio, construido sobre el antiguo chalet de Lorenzana, fue concebido originalmente como la nueva sede de una caja de ahorros, un proyecto que generó controversia entre los arquitectos locales.
El origen del conflicto: Un arquitecto de fuera
La polémica se desató cuando la caja de ahorros, buscando un espacio más amplio que su sede en Botines, optó por contratar al arquitecto asturiano Julio Galán para el diseño del nuevo edificio. Esta decisión provocó un profundo malestar entre los arquitectos leoneses, quienes se sintieron agraviados. Según Álvarez, la justificación fue evitar favoritismos entre los profesionales locales, que en ese momento no llegaban a la quincena.
La respuesta de los arquitectos leoneses
Ante la negativa de la entidad financiera a realizar un concurso interno entre equipos locales, los arquitectos leoneses tomaron medidas drásticas.
Retiraron todas sus cuentas de la caja, una acción que tuvo consecuencias directas. “La venganza fue que nos retiraron los proyectos”, lamentó Pepe Álvarez, recordando cómo le fue revocado un encargo que ya tenía asignado.
Julio Galán y sus visitas a León
Álvarez también evocó la figura del arquitecto asturiano, Julio Galán, cuyas visitas a la obra eran todo un acontecimiento. “Venía de Asturias los miércoles a visita de obra”. El restaurante Novelti se encargaba de preparar un desayuno de lujo en la caseta de obra para Galán y su equipo, antes de que los oficios pudieran presentarle sus consultas.
Del banco al Ayuntamiento: Un cambio de destino
Con el tiempo, la caja, transformada en Caja España, se trasladó a Valdelafuente, dejando el edificio disponible.
El Ayuntamiento de León lo adquirió entonces para instalar sus dependencias, aunque, según Álvarez, el espacio sigue siendo insuficiente. El edificio también sufrió un incendio que afectó a una parte construida fuera de ordenación, en la parte trasera.
El incendio y la normativa urbanística
El fuego afectó a dos plantas con estructura metálica que superaban la altura permitida. Tras el siniestro, esas plantas no se reconstruyeron, poniendo el edificio en conformidad con la normativa urbanística actual.













