
INDEMNIZACIÓN RÉCORD POR VACACIONES NO DISFRUTADAS
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Un veterano empleado de una empresa inmobiliaria ha ganado una indemnización de casi 400.000 libras esterlinas (aproximadamente 458.000 euros) tras acumular 827 días de vacaciones no disfrutadas a lo largo de 25 años.
Un cuarto de siglo sin vacaciones
Mossadek Ageli, el empleado en cuestión, declaró que desde su incorporación a la empresa en 1987, sus solicitudes de vacaciones fueron denegadas sistemáticamente. Ante esta situación, aceptó recibir una compensación económica por los días a los que tenía derecho, guardándolos como una suerte de plan de jubilación ante la falta de uno ofrecido por la empresa.
Despido y reclamación
En 2022, la dirección de la empresa cambió y el rol de Ageli se vio reducido progresivamente.
En marzo de 2024, fue despedido sin previo aviso y sin recibir la compensación correspondiente a sus vacaciones acumuladas, un dinero con el que contaba.
Sentencia favorable al empleado
El Tribunal Laboral de Watford dictaminó que el despido fue “claramente irregular e injusto”. Además de la indemnización por despido improcedente de 105.000 libras, ordenó el pago íntegro de las vacaciones adeudadas, ascendiendo a 392.000 libras.
La legislación europea sobre vacaciones
Aunque este caso ocurrió en Gran Bretaña, la legislación europea protege estrictamente el derecho a vacaciones.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Tribunal Federal del Trabajo de Alemania han establecido que el plazo de prescripción para el derecho a vacaciones solo comienza cuando los empleadores informan a sus empleados sobre los días pendientes y su posible pérdida.
La situación en España
En España, el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores establece que el periodo de vacaciones no puede ser inferior a treinta días naturales y no es sustituible por compensación económica. Generalmente, los días no disfrutados dentro del año natural se pierden, aunque existen excepciones.
La ley permite que empresa y trabajador acuerden posponer las vacaciones para el año siguiente.
También, en caso de incapacidad transitoria, el tiempo de disfrute de las vacaciones se puede ampliar, permitiendo que se acumulen sin que caduquen hasta obtener el alta médica.
En los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), se suspende la adquisición de nuevas vacaciones. Si un ERTE coincide con los días de descanso de un empleado, este tiene derecho a interrumpirlos y fijar una nueva fecha, aunque aún no existe una jurisprudencia consolidada al respecto.













