ALARMANTE DEMORA EN LA SANIDAD CANARIA: NIÑO ESPERA DOS AÑOS PARA REHABILITACIÓN

ALARMANTE DEMORA EN LA SANIDAD CANARIA: NIÑO ESPERA DOS AÑOS PARA REHABILITACIÓN
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ALARMANTE DEMORA EN LA SANIDAD CANARIA: NIÑO ESPERA DOS AÑOS PARA REHABILITACIÓN

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La situación de las listas de espera en el sistema sanitario de Canarias sigue generando preocupación, con miles de pacientes aguardando atención médica. A pesar de las mejoras que proclama el Gobierno canario en relación a los tiempos de espera, muchos ciudadanos denuncian un sistema ineficiente.

Actualmente, cerca de 32.000 personas en Canarias esperan para ser intervenidas quirúrgicamente, mientras que 144.000 aguardan para ser atendidas por un especialista. Un ejemplo de esta problemática es el Hospital Universitario de Canarias (HUC), en Tenerife, donde pacientes llevan hasta un año y medio esperando una endoscopia.

Un caso indignante: rehabilitación programada para 2028

La indignación ha aumentado tras conocerse el caso de un niño de 12 años. Después de que su médico de cabecera detectara una posible escoliosis, se le concedió una cita para una radiografía en junio, tres meses después de la consulta inicial.

Lo más alarmante es que, anticipándose a un posible diagnóstico, el sistema le ha programado una cita para rehabilitación ¡en el año 2028! Esta demora de casi dos años para un tratamiento crucial ha sido calificada de “golfería” por Guillermo de la Barreda, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en Canarias.

“Cifras falsas” y consecuencias irreversibles

De la Barreda, con experiencia en el tratamiento de la escoliosis, ha calificado las cifras del Ejecutivo canario como “falsas completamente”. Subrayó la gravedad de la situación del menor, explicando que, a esa edad, la columna vertebral está en pleno crecimiento y cualquier retraso en el tratamiento puede tener consecuencias irreversibles.

El especialista advierte que el crecimiento de la columna finaliza alrededor de los 14 o 15 años. Si el niño comenzara la rehabilitación en esa fecha, su capacidad de corrección sería mínima.

Según el médico, la escoliosis idiopática, la más común, progresa rápidamente durante los picos de crecimiento, entre los 10 y los 11 años. Por lo tanto, esperar casi dos años para iniciar el tratamiento podría dejar secuelas permanentes e incluso requerir cirugía.

Estrategias para maquillar las listas de espera

De la Barreda critica las estrategias utilizadas para maquillar las estadísticas, como las “prelistas”. En este sistema, un paciente al que un especialista indica una operación no entra en la lista de espera quirúrgica oficial hasta que es visto por el anestesista. “Hasta que lo ve el anestesista ha estado esperando un año o dos años, y eso está pasando aquí”, afirma.

Otra táctica denunciada es el cierre de agendas.

Cuando un paciente solicita una consulta y le informan de que la agenda está cerrada, no se le registra en ninguna lista de espera. De esta forma, miles de pacientes quedan invisibles para las estadísticas oficiales de la Consejería de Sanidad.

Disparidad en los tiempos de espera entre hospitales

El presidente de la asociación insiste en la importancia de la “trazabilidad” completa del proceso, desde la consulta inicial hasta la resolución del problema de salud. “Empiezas a sumar, y te encuentras con que el proceso de tu curación te puede tardar muy bien tres o cuatro años. Y esa es la realidad”, lamenta.

Uno de los datos más preocupantes es la gran diferencia en los tiempos de espera entre hospitales de distintas islas, e incluso de la misma isla.

Esto genera, según De la Barreda, ciudadanos de primera y de segunda. Por ejemplo, mientras que en el Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria la espera para una endoscopia es de 33 días, en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), en Tenerife, se eleva a 540 días. En el Hospital La Candelaria, también en Tenerife, la espera es de 200 días.

Esta situación se repite en otras pruebas diagnósticas. Para una ecografía, un paciente del HUC espera una media de seis meses, mientras que uno de La Candelaria tarda tres.

De la Barreda se pregunta por qué la consejería no es capaz de controlar que todos sus hospitales tengan un rendimiento similar. Estas diferencias demuestran una grave inequidad en el acceso a la sanidad pública, dependiendo del lugar de residencia del paciente.