
Denuncian a la presidenta del Congreso por mantener retratos de franquistas
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La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha anunciado que denunciará ante la Fiscalía General del Estado a la presidenta del Congreso, Francina Armengol (PSOE), por presunto “incumplimiento” de la Ley de Memoria Democrática. La denuncia surge tras no haber obtenido respuesta a sus reiteradas solicitudes de retirar los retratos de los presidentes de las Cortes franquistas de la Galería de Presidentes del Congreso.
Según Emilio Silva, presidente de la ARMH, la denuncia será interpuesta el 21 de abril, después de dos intentos fallidos de instar a Armengol, por escrito, a retirar dichos cuadros. Silva considera que “es un insulto a las víctimas de la dictadura dar reconocimiento en los pasillos del Congreso a personas que accedieron al cargo después de un golpe de Estado y el uso de una terrible violencia”.
¿Quiénes son los retratados?
Los retratos en cuestión corresponden a Esteban de Bilbao Eguía, Antonio Iturmendi Bañales y Alejandro Rodríguez de Valcárcel. Todos ellos ocuparon cargos de relevancia durante la dictadura franquista. La ARMH también solicita la retirada del retrato de Torcuato Fernández-Miranda, presidente del Gobierno en funciones en 1973 y de las Cortes durante la Transición.
Esteban de Bilbao Eguía: Líder de Comunión Tradicionalista durante la Segunda República y ministro de Justicia al finalizar la Guerra Civil.
Antonio Iturmendi Bañales: Político carlista que también fue ministro de Justicia antes de presidir las Cortes.
Alejandro Rodríguez de Valcárcel: Miembro de Falange desde 1936, vicesecretario general de FET y de las JONS durante la dictadura.
Argumentos de la denuncia
La ARMH argumenta que mantener estos cuadros vulnera el artículo 40 de la Ley de Memoria Democrática, el cual obliga a las administraciones a “revisar de oficio o retirar la concesión de reconocimientos, honores y distinciones anteriores a la entrada en vigor de esta ley” cuando estos constituyan “exaltación o enaltecimiento” de la sublevación franquista o la dictadura, o bien, hayan sido concedidos por formar parte del régimen represivo.
La asociación subraya que los retratados fueron “golpistas en 1936 y beneficiarios de la destrucción de la Segunda República”. Consideran inaceptable que “quienes fueron dirigentes de la destrucción de la pluralidad y la libertad” permanezcan retratados en la galería del Congreso.
Además, la ARMH recuerda que las Cortes franquistas no fueron democráticas, sino “monolíticas” y “cerraron sus puertas a quienes tenían otras ideas”, legislando para la “maquinaria que asesinó, torturó y aterrorizó a todas las disidencias políticas y morales”.













