
IMPACTO DE LA NO DEFLACTACIÓN DEL IRPF: UN SOBRECOSTE PARA LOS CONTRIBUYENTES
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La decisión del Gobierno español de no deflactar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) ha generado un intenso debate en el marco de la Campaña de la Renta. Esta medida, que implica no ajustar el impuesto a la inflación, representa un coste adicional para los contribuyentes, estimado en unos 12.000 millones de euros, según el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF).
El Impacto en el Bolsillo de los Ciudadanos
Para comprender la magnitud de este impacto, es crucial analizar cómo afecta directamente a los ciudadanos. Expertos han calculado que un salario de 25.000 euros anuales implica un pago adicional de aproximadamente 250 euros al año a Hacienda debido a la no deflactación del IRPF. Esta cifra puede ascender hasta los 2.100 euros en rentas más elevadas.
Este efecto provoca que, a pesar de recibir un aumento salarial, la carga fiscal del trabajador también se incremente, lo que puede anular cualquier mejora real en su poder adquisitivo.
Reacciones Políticas y la Necesidad de Ajuste
Desde la política, voces se han alzado solicitando la deflactación del IRPF.
Se argumenta que las medidas fiscales actuales son insuficientes y han quedado obsoletas debido al impacto de la inflación. Se critica que el Gobierno continúa recaudando los mismos impuestos, lo que agrava la situación de las familias españolas, que ven mermado su poder de compra.
Expertos insisten en la necesidad de un ajuste técnico anual, basado en el aumento de los salarios, incluyendo los mínimos personales y familiares. Se enfatiza que la deflactación de la tarifa acumulada es crucial para evitar que la situación se perpetúe.
Disparidades Autonómicas y Aumento de la Recaudación
Un informe del Consejo General de Economistas de España (CGE) advierte sobre la creciente diversidad normativa entre las comunidades autónomas. Mientras que la tarifa estatal del IRPF oscila entre el 9,5% y el 24,5%, algunas comunidades presentan tipos marginales significativamente superiores, lo que incrementa la presión fiscal sobre sus ciudadanos.
Estas desigualdades son aún más evidentes en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, donde las diferencias entre comunidades pueden ser sustanciales.
Este escenario ha propiciado un aumento en la recaudación.
Los ingresos totales de las comunidades autónomas crecieron un 16,5% en 2023, impulsados principalmente por el tramo autonómico del IRPF, que experimentó un aumento del 21,13%. Paralelamente, los ingresos tributarios del Estado aumentaron un 10,4% en 2025 respecto a 2024, alcanzando la recaudación del IRPF los 142.466 millones de euros.













