
Herramienta digital para preservar la memoria de las víctimas del terrorismo
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La Fundación Fernando Buesa y el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo han lanzado “Víctimas Educadoras”, una nueva plataforma digital destinada a evitar que el relato del terrorismo se diluya con el tiempo. La página web, presentada en Vitoria, recopila más de 200 respuestas de 23 víctimas a las preguntas más comunes formuladas por estudiantes.
El objetivo principal de este proyecto es proporcionar a los docentes un recurso pedagógico que garantice que los testimonios de las víctimas sigan llegando a las aulas, incluso cuando la presencia física no sea posible. La iniciativa responde a la necesidad de facilitar material para abordar una historia reciente que, a menudo, resulta difícil de tratar en los centros educativos.
Víctimas Educadoras: Un espacio para el aprendizaje
Según Raúl López Romo, responsable de educación del Centro Memorial, la web es “un espacio que reúne más de 200 respuestas de víctimas del terrorismo a alumnos en coloquios educativos”. Los vídeos, de corta duración y organizados temáticamente, abordan cuestiones como el impacto de los atentados en las familias, la justicia, el perdón y el odio.
En el proyecto participan 23 personas afectadas por diferentes formas de terrorismo: 18 víctimas de ETA, dos del yihadismo, una de los GRAPO, una de la extrema derecha y una de los GAL.
Eduardo Mateo, de la Fundación Fernando Buesa, explicó que la plataforma victimaseducadoras.es ha sido diseñada para ser intuitiva, permitiendo la búsqueda de testimonios por nombre o por temas específicos como “el odio, el perdón o la justicia”.
El testimonio de Sara Buesa
Sara Buesa, hija del político asesinado por ETA Fernando Buesa y vicepresidenta de la fundación, es una de las voces prominentes del proyecto. Su testimonio personal busca transmitir valores a las futuras generaciones. “Lo hago porque creo en la memoria como un deber cívico, como un legado que tenemos que cultivar”, afirmó.
Para Buesa, compartir su historia es una forma de sanación y de contribuir a la sociedad: “Siento que estoy aportando una pieza pequeñita, pero muy real, para la convivencia”. Destacó el respeto y la atención que siempre reciben de los jóvenes durante sus intervenciones en los centros educativos, resaltando que conectan con el relato “con una mirada muy limpia, libre de los prejuicios que podemos tener las personas adultas”.
Mayor presencia del terrorismo en el currículo educativo
La presentación de la web también sirvió para reclamar una mayor presencia del terrorismo en el currículo educativo.
Raúl López Romo mencionó que se está trabajando para incluir este tema en la EBAU, la prueba de acceso a la universidad. Este cambio, según él, obligaría a que todo el estudiantado se forme sobre la historia del terrorismo, que hasta ahora solo se aborda de manera limitada en los libros de texto hasta la Transición.













