
Luis Tato: Del Campo de Montiel a las Portadas del Mundo
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Luis Tato, un fotógrafo de 35 años originario de Daimiel, ha transformado su pasión por la imagen en una carrera que lo ha llevado a narrar historias desde lugares remotos como el desierto de Yibuti, en África Oriental. Desde allí, compartió su experiencia con COPE Ciudad Real.
De la Pintura a la Fotografía: Un Descubrimiento Vocacional
Aunque creció en un entorno artístico donde la pintura y el dibujo eran comunes, Tato descubrió su verdadera vocación cuando un amigo le prestó una cámara. “Ese interés se transformó rápidamente cuando descubrí la fotografía”, explica. Sintió que este arte “conectaba mucho con mis intereses personales” y combinaba la comunicación visual con la capacidad de contar historias.
Salto al Periodismo Internacional desde Kenia
Sus inicios profesionales fueron como becario en el diario La Vanguardia, pero su interés por el periodismo internacional lo impulsó a mudarse a Nairobi, Kenia, hace casi una década.
Su objetivo era “contar historias globales, que nos permitiesen entender el mundo en el que vivimos de mejor manera”. Su trabajo con Agence France-Presse (AFP) le ha permitido materializar ese sueño.
Reconocimiento Mundial y el Enfoque en África
Gracias a su labor, sus fotografías han aparecido en las portadas de medios prestigiosos como The New York Times, The Washington Post y The Guardian. La mayoría de estas imágenes reflejan la crudeza de un continente marcado por conflictos políticos y bélicos, así como por problemas endémicos como el hambre.
El Riesgo como Parte de la Profesión
Cubrir estos temas implica enfrentarse a situaciones complejas y peligrosas, pero Tato lo asume como una exigencia de su profesión. “No es que yo haya elegido realizar fotografía arriesgada, simplemente responde a una necesidad profesional”, aclara.
Admite sentir “mucho respeto por las situaciones” en las que trabaja y subraya que la clave es “desarrollar un nivel de experiencia que te permita trabajar de la manera más segura posible”.
Tercer World Press Photo: Un Reconocimiento al Compromiso
Esa dedicación le ha valido su tercer premio World Press Photo, el galardón más prestigioso del fotoperiodismo. Tato fue premiado en la categoría de Reportaje gráfico de la región de África, con ‘Las protestas de la generación Z en Madagascar’. Para él, los premios son importantes porque “te permiten entender que estás trabajando en la dirección adecuada” y, sobre todo, porque “ofrecen visibilidad a las historias que contamos, que para mí es lo más importante”.
Priorizar la Ayuda Humanitaria sin Abandonar el Rol Profesional
Ante la pregunta de si un fotógrafo debe soltar la cámara para ayudar, su respuesta es contundente. Cree que existe “un gran desconocimiento sobre cómo funciona el fotoperiodismo” y afirma que, ante un dilema, cualquier profesional íntegro “elegirá ayudar”.
La prioridad es clara, ya que “nuestra labor profesional no es incompatible con la idea de ayudar a las personas”.
Un Daimieleño Inspirador para las Nuevas Generaciones
Con el apoyo de su familia, no se plantea de momento abandonar África, aunque no descarta en un futuro retratar la esencia de su tierra. Y pese a no sentirse, valga la redundancia, “profeta en su tierra”, le gustaría que su trayectoria sirva de inspiración. “Soy un chico de Daimiel que nunca hubiese imaginado que viajaría por el mundo contando historias”, confiesa, y quiere demostrar a las nuevas generaciones “que se puede llegar a conseguir”.













