Una Mutación Genética Clave Diferenció a los Homo Sapiens de Neandertales

Una Mutación Genética Clave Diferenció a los Homo Sapiens de Neandertales
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Una Mutación Genética Clave Diferenció a los Homo Sapiens de Neandertales

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Una mutación aparentemente menor en el gen ADSL podría haber jugado un papel crucial en la evolución del *Homo sapiens*, diferenciándonos de los neandertales y denisovanos hace más de 300.000 años. Así lo sugiere un estudio publicado en *Proceedings of the National Academy of Sciences* (PNAS).

La investigación, liderada por científicos del Instituto Max Planck y del Okinawa Institute of Science and Technology (OIST), explora cómo una sutil variación en una enzima cerebral pudo haber influido en nuestra forma de pensar, aprender y competir.

El gen ADSL (adenilosuccinato liasa) codifica una enzima esencial para la producción de purinas, moléculas indispensables para el ADN, ARN y la comunicación celular. En los humanos modernos, esta enzima presenta una característica única: un cambio de un solo aminoácido en su estructura.

Mientras que neandertales y denisovanos presentaban una alanina en la posición 429 de la proteína, en el *Homo sapiens* esta fue reemplazada por una valina. Esta alteración, aparentemente mínima, modifica la estabilidad de la enzima y reduce su actividad dentro de las células.

Esta diferencia, ausente en nuestros parientes extintos y presente en casi todos los humanos actuales, indica que la mutación surgió después de la separación entre especies, probablemente antes de que los primeros *sapiens* salieran de África.

Se postula que pudo haber sido una pieza clave del rompecabezas evolutivo que permitió a nuestra especie prosperar.

El Experimento con Ratones Revela Impacto en la Cognición

Para comprender las consecuencias de esta mutación, los investigadores introdujeron la versión humana del gen ADSL en ratones de laboratorio, obteniendo resultados sorprendentes. Los roedores con la versión “humanizada” del gen mostraron una acumulación de dos compuestos (SAICAr y S-Ado) en el cerebro, indicando una reducción en la eficiencia enzimática.

Lo más llamativo fueron las pruebas de comportamiento. Las hembras con la mutación reaccionaban con mayor rapidez y eficacia ante estímulos visuales y sonoros que sus compañeras sin la modificación genética.

Aunque extrapolar el comportamiento de ratones a humanos exige cautela, el hallazgo sugiere que el cambio en el ADSL podría haber influido en funciones cognitivas relacionadas con la atención, la motivación o la competencia, aportando ventajas evolutivas sutiles pero determinantes.

Los científicos también detectaron otras variantes del mismo gen en regiones no codificantes que reducen aún más su expresión, sobre todo en el cerebro. Estas versiones están presentes en más del 97% de la población actual, lo que sugiere que el gen ADSL fue objeto de selección natural positiva en diferentes momentos de nuestra historia evolutiva.

Este hallazgo plantea la hipótesis de que una reducción ligera y controlada de la actividad del ADSL podría haber optimizado ciertos procesos cerebrales, favoreciendo el aprendizaje o la adaptación social sin provocar trastornos neurológicos.

Curiosamente, mutaciones más severas del ADSL provocan enfermedades neurometabólicas como discapacidad intelectual, problemas del lenguaje o conductas agresivas.

Esto indica que la enzima desempeña un papel fundamental en las funciones cerebrales, pero que su exceso o déficit pueden ser perjudiciales. La versión actual del gen habría logrado un equilibrio evolutivo perfecto, siendo lo suficientemente activa para mantener un cerebro funcional, pero lo bastante modificada para generar ventajas adaptativas.

Diferencias de Género y Futuras Investigaciones

Un aspecto inesperado del estudio fue que los cambios de comportamiento solo se encontraron en las hembras. Los investigadores sugieren que el gen podría interactuar con factores hormonales o diferencias de expresión genética entre sexos. Este descubrimiento abre una nueva línea de investigación sobre cómo ciertos genes pueden afectar de forma diferencial a hombres y mujeres, influyendo incluso en la organización social y la diversidad cognitiva humana.

El ADSL se suma a un grupo de genes que muestran cambios específicos en los *Homo sapiens* y cuyos efectos funcionales comienzan a entenderse.

No se trata de una mutación milagrosa, sino de una pieza más del complejo mosaico genético que moldeó nuestra especie. A través de pequeños ajustes bioquímicos, la evolución fue afinando las capacidades cognitivas y emocionales que nos definen hoy.

Quizás fue esa leve diferencia en una enzima cerebral la que, hace cientos de miles de años, inclinó la balanza a favor de los *Homo sapiens* y marcó el destino de los neandertales.