Otro caso Pelicot: Un hombre en Suecia acusado de drogar y obligar a su esposa a tener relaciones sexuales con más de 120 hombres

Otro caso Pelicot: Un hombre en Suecia acusado de drogar y obligar a su esposa a tener relaciones sexuales con más de 120 hombres
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Otro caso Pelicot: Un hombre en Suecia acusado de drogar y obligar a su esposa a tener relaciones sexuales con más de 120 hombres

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Un nuevo caso de abuso sexual extremo ha salido a la luz en Suecia, recordando el impactante caso de Gisèle Pelicot, la mujer francesa que fue drogada y violada por su marido y decenas de hombres. En esta ocasión, un hombre de 61 años, exlíder de los Ángeles del Infierno, enfrenta acusaciones de haber obligado a su esposa a mantener relaciones sexuales con más de 120 hombres.

Un modus operandi similar al caso Pelicot

Al igual que en el caso de Gisèle Pelicot, la víctima sueca era presuntamente drogada por su marido antes de ser obligada a tener relaciones sexuales con hombres que contactaban con él a través de internet y que pagaban por abusar de ella. El hombre está acusado de proxenetismo agravado, violaciones, intentos de violación, abusos y amenazas.

“El Monstruo” bajo investigación

La fiscalía ha revelado que el acusado se hacía llamar “el monstruo” y niega los hechos. Ya había sido investigado hace dos años por abusos y se ha demostrado que amenazó de muerte a su mujer en varias ocasiones.

Vigilancia constante en la granja del horror

La vivienda de la pareja, una granja apartada en Ångermanland, al norte de Suecia, estaba equipada con numerosas cámaras de vigilancia. Estas cámaras eran utilizadas para controlar a la víctima y para grabar algunas de las violaciones.

El trauma y la lucha por la justicia

La víctima sueca logró denunciar los hechos el pasado mes de octubre, y actualmente sigue el juicio por videoconferencia. Su testimonio inevitablemente evoca el caso de Gisèle Pelicot, quien describió con “asco” la sensación de saber lo que su marido le había hecho. “Me siento sucia, contaminada, traicionada”, declaró Pelicot ante la policía.

A diferencia de la víctima sueca, Gisèle Pelicot decidió afrontar el juicio en persona y a cara descubierta. A pesar de ser definida como sumisa por los psicólogos y tachada de mentirosa por los violadores, se mantuvo firme en su búsqueda de justicia.

Esperanza de justicia y recuperación

Las autoridades esperan que los violadores suecos, tanto el marido como el resto de los implicados, reciban el castigo que merecen. Se espera además que la víctima pueda comenzar una nueva vida, superando el trauma y convirtiéndose, como Gisèle Pelicot, en una víctima a ojos de la justicia, pero no ante la vida.