
UN SECRETO BANCARIO AL DESCUBIERTO: EL TRIBUNAL SUPREMO EXIGE TRANSPARENCIA SOBRE LOS DEPÓSITOS EN EL BANCO DE ESPAÑA
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El silencio que ha rodeado los depósitos bancarios en el Banco de España (BdE) y su remuneración debe terminar. Es imperativo que se abra un debate público y se garantice la transparencia en este asunto.
En los últimos años, se ha informado sobre los pagos que reciben los bancos por sus depósitos en el BdE, solicitando cifras exactas por entidad y una justificación clara de estos pagos. También se instó a la CNMV a exigir a la banca que detallara esta información en sus cuentas, dada su relevancia para los inversores. Sin embargo, estas peticiones no obtuvieron respuesta.
La negativa inicial del Banco de España
En 2024, Carlos Martín Urriza, portavoz de economía de Sumar, solicitó esta información al entonces gobernador del BdE, Hernández de Cos, en el Parlamento. Sorprendentemente, este se negó, argumentando que se trataba de información secreta por motivos de política monetaria.
El Tribunal Supremo interviene
El caso llegó al Tribunal Supremo, con el apoyo de la Fiscalía, que argumentó que la información era esencial para el buen funcionamiento de la actividad legislativa, como el diseño eficaz del impuesto sobre las ganancias extraordinarias de la banca. El Tribunal Supremo falló a favor de los diputados de Sumar, confirmando que el BdE no puede ampararse en el secreto para ocultar datos de interés público sobre el dinero que el Estado transfiere a la banca privada.
Un negocio millonario y silencioso
Esta resolución marca un hito importante: la opacidad del BdE sobre los pagos a la banca carece de respaldo legal, y los ciudadanos tienen derecho a conocer estas cifras.
Entre 2023 y 2024, el Banco de España pagó a la banca más de 15.000 millones de euros por los depósitos que mantenían en la “facilidad permanente de depósito”, una cuenta corriente exclusiva para la banca privada. El tipo de interés medio fue del 3,8%.
Impacto en las cuentas públicas
A pesar del impuesto sobre las ganancias extraordinarias, los intereses percibidos del BdE representan casi el 50% de los beneficios de la banca en España después de impuestos. Estos pagos constituyen el coste más importante del BdE, lo que se traduce en menos ingresos para el Estado, su único accionista. Las pérdidas operativas del BdE en 2023 y 2024, antes de provisiones, ascendieron a casi 15.000 millones de euros, una cifra similar a lo pagado en intereses a la banca.
Desde 2010, el Banco de España detrajo de sus resultados importes bajo la rúbrica “provisiones”, que a principios de 2023 sumaban 32.987 millones de euros. Estas provisiones, que nunca estuvieron asignadas a ningún activo, solo sirvieron para suavizar sus ganancias anuales, privando al Estado de estos fondos en el reparto anual de beneficios del BdE. En 2023 y 2024 se detrajeron 13.569 millones de esta rúbrica, evitando que el coste de los depósitos de los bancos se evidenciara como pérdidas.
Perspectivas para 2025
Se espera que la situación mejore ligeramente en 2025. Los depósitos de los bancos en el BdE fueron de 194.000 millones de euros, con una remuneración media de 2,25%, lo que supondrá algo más de 4.400 millones de pagos a la banca, que serán nuevamente neutralizados utilizando las provisiones y reduciendo el patrimonio neto del BdE.
Un problema europeo
Este problema no es exclusivo de España. El Bundesbank también tuvo pérdidas en 2023 y registró pérdidas de aproximadamente 19.200 millones de euros en 2024, las mayores de su historia. Estas pérdidas se atribuyen principalmente al aumento de los gastos por intereses pagados a los bancos domiciliados en Alemania. Se estima que el eurosistema gastó unos 130.000 millones de euros al año en remunerar las cuentas de los bancos en 2023.
¿Por qué tanta opacidad?
Los bancos se encuentran con este exceso de dinero depositado en el BdE como consecuencia de las políticas expansivas del BCE en la última década. Ante esta situación, surgen dos preguntas: ¿por qué hay tan poca transparencia sobre este asunto? y ¿cuáles son los motivos de política monetaria para estos pagos?
El tamaño de las cifras y su impacto en las cuentas públicas no justifican el silencio de la CNMV, el BdE y los bancos. La falta de transparencia no mejora la confianza en el sistema bancario. La sentencia del Tribunal Supremo da la razón a quienes reclamaban el derecho a saber.
La inyección de miles de millones a los bancos por sus cuentas corrientes en el banco central no parece una medida antiinflacionista. Tampoco se entiende que pagar esas cantidades sea el precio de la estabilidad financiera. La política monetaria no debería ser un dilema entre pérdidas públicas y beneficios privados.
Llamamiento a la prudencia y la transparencia
En lugar de anunciar más dividendos y bonus, la banca debería ser prudente y fortalecer su solvencia, la más baja de la eurozona. Los bancos centrales deberían reformar la política monetaria.
El silencio sobre los depósitos bancarios en el BdE debe desaparecer y ser sustituido por debate y transparencia. La sentencia del Tribunal Supremo abre una puerta que el BdE mantenía cerrada. Las Cortes, el BdE y la CNMV deben debatirlo y ser transparentes.













