
Zaragoza se adapta para acoger la Final Six de la Euroliga Femenina
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La Final Six de la Euroliga Femenina de Baloncesto ha transformado Zaragoza, exigiendo al sector hotelero una adaptación especial para recibir a las jugadoras de élite. Los establecimientos han tenido que afinar detalles para garantizar el máximo rendimiento de estas deportistas.
Prioridad: El descanso y la conectividad
El descanso es crucial. Para jugadoras de gran estatura, las camas estándar no bastan. Varios hoteles han incorporado camas de hasta 2,10 metros, convirtiéndose en habitaciones muy solicitadas, según Antonio Presencio, presidente de la asociación hotelera de la ciudad.
Esta disponibilidad es una ventaja competitiva para Zaragoza.
Más allá del tamaño de la cama, los hoteles se convierten en centros de operaciones. Las delegaciones, con jugadoras, entrenadores y personal de apoyo, necesitan espacios para análisis de partidos, reuniones técnicas y atención a medios.
La conectividad a internet fiable y constante es fundamental. Los equipos demandan “muchísima conectividad, muchísimo WiFi de alta velocidad, posibilidad de conectarse a cualquier hora del día”, afirma Presencio. Esto, sumado a los horarios cambiantes, exige disponibilidad de servicios como lavandería exprés para las equipaciones.
Adaptación a dietas específicas
La alimentación es otro pilar.
Las plantillas viajan con pautas nutricionales estrictas. Las cocinas de los hoteles deben ser flexibles para adaptarse a menús de alto rendimiento, coordinándose estrechamente con los cuerpos técnicos para gestionar “muchas dietas y productos especiales”, explica Presencio.
Un reto y una oportunidad para Zaragoza
Zaragoza afronta estos días con una alta demanda hotelera, impulsada por el evento deportivo y otras citas. El sector lo asume como una oportunidad para demostrar su capacidad organizativa. Presencio subraya la implicación de los hoteles para ajustarse a las exigencias y contribuir al éxito del evento.
Durante estos días, Zaragoza ejemplifica cómo el deporte de élite transforma una ciudad.
Detalles como las camas extralargas o los menús específicos se revelan como factores decisivos para el éxito en el más alto nivel.













