LLAMAMIENTO A LA RECONCILIACIÓN Y LA ESPERANZA EN CAMERÚN

LLAMAMIENTO A LA RECONCILIACIÓN Y LA ESPERANZA EN CAMERÚN
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

LLAMAMIENTO A LA RECONCILIACIÓN Y LA ESPERANZA EN CAMERÚN

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

El Papa León XIV, durante una multitudinaria misa en el aeropuerto internacional de Bamenda, Camerún, ha instado a la reconciliación, la justicia social y la esperanza activa, antes de regresar a Yaundé. Se presentó ante los fieles como un “peregrino de paz y de unidad”, denunciando los problemas que aquejan al país.

Desafíos de Camerún: Pobreza, Corrupción y Migración

En el núcleo de su homilía, el Pontífice delineó los desafíos que enfrenta Camerún, haciendo hincapié en el aumento de la pobreza, intensificada por la crisis alimentaria. También resaltó la corrupción, tanto “moral, social y política”, que dificulta el progreso institucional, así como las carencias en los sistemas educativo y sanitario, y la migración masiva de jóvenes en busca de oportunidades en el extranjero.

A esta situación se suma la explotación externa del continente africano, denunciando a “aquellos que, en nombre de la ganancia, siguen entrometiéndose para explotarlo y saquearlo”. Advirtió que estas dificultades pueden conducir al desaliento colectivo, exponiendo a la población a “sentirnos impotentes y debilitar nuestra confianza”.

No obstante, hizo un llamado urgente a la acción.

Reconstrucción Basada en la Unidad

“Hoy y no mañana, ahora y no en el futuro, ha llegado el momento de reconstruir”, enfatizó el Papa, añadiendo que esta reconstrucción debe fundamentarse en la unidad, comparándola con un “mosaico” que integra la diversidad y riqueza del país.

Superar la Resignación y Redescubrir la Fe

El Pontífice invitó a superar la resignación, señalando que incluso en situaciones prolongadas de crisis existe el riesgo de perder la esperanza. Propuso redescubrir el dinamismo transformador de la fe: “La Palabra de Dios abre espacios nuevos y genera transformación y sanación”.

Para ilustrar su mensaje, recordó el testimonio de los Apóstoles, quienes, a pesar de las amenazas, proclamaron su fe con valentía: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. Esta obediencia, recalcó, no limita la libertad, sino que la fortalece, permitiendo que la vida se oriente hacia el bien.

Discernimiento Religioso y Auténtica Inculturación

Otro punto central del mensaje fue la necesidad de un discernimiento profundo en la vivencia religiosa. León XIV alertó sobre el peligro de mezclar la fe cristiana con prácticas esotéricas o intereses ajenos al Evangelio: “Sólo Dios libera; sólo su Palabra abre caminos de libertad”.

Por ello, el obispo de Roma animó a promover una auténtica inculturación del Evangelio, que respete las tradiciones locales sin perder la esencia del mensaje cristiano.

Agradeció el papel de sacerdotes, misioneros y laicos como “fuente de consuelo y esperanza” en medio de las dificultades.

Oración y Cercanía Espiritual

El Papa concluyó su homilía con un mensaje de cercanía espiritual, asegurando su oración constante por el pueblo camerunés y encomendándolo a la Virgen María.