
Jábega Social, una empresa malagueña, galardonada por su compromiso social con el trabajo autónomo
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El proyecto Jábega Social, con sede en Málaga y una trayectoria de 10 años, ha recibido el Premio Compromiso Social al Trabajo Autónomo, otorgado por la Junta de Andalucía. Javier Espinosa, director y trabajador social de la empresa, ha expresado su satisfacción por este reconocimiento, destacando el valor que el premio otorga al compromiso social en su labor.
Trabajo Social desde el ámbito privado
Jábega Social es una empresa de trabajo social que opera en el ámbito privado, especializándose en la intervención con menores, jóvenes y familias. Sus actividades incluyen el diseño y ejecución de proyectos sociales, la impartición de charlas sobre igualdad en institutos, la realización de investigaciones sociales y la elaboración de informes y peritajes sociales para casos de custodia o discapacidad.
A pesar de su década de actividad, Espinosa reconoce que el trabajo social privado aún es un sector minoritario y poco conocido. Subraya la importancia de su labor de ayuda, aunque sean pocos los que se dedican a ella.
Lucha contra el absentismo escolar
Uno de los principales focos de especialización de Jábega Social es el desarrollo de proyectos contra el absentismo escolar.
Actualmente, la empresa lleva a cabo iniciativas en institutos de Torremolinos y Málaga capital, específicamente en los centros Politécnico y Sagrado Corazón. El objetivo principal es abordar y solucionar esta problemática antes de que se agrave.
La metodología empleada se basa en el acompañamiento a familias y menores, buscando identificar las causas del absentismo y encontrar soluciones tempranas. Este trabajo se realiza en estrecha colaboración con los institutos y los servicios sociales, con el objetivo de “buscar soluciones”. Se requiere de profesionales con “mucha mano izquierda, con mucha psicología, con mucha capacidad de diálogo”.
Metodología de acompañamiento
El trabajo de Jábega Social se centra en la metodología del trabajo social de acompañamiento.
Espinosa suele ser quien ejecuta los proyectos, abordando “casos bastante complejos de familias que tienen muchísimas dificultades”. La intervención también se enfoca en los menores que “no se terminan de entender con sus padres” y en combatir la desmotivación en los estudios, analizando los factores de riesgo que la provocan.
La implicación de los afectados es fundamental para el éxito de la intervención. “Tanto el menor como la familia tienen que querer ser ayudados, la voluntad siempre es importante”, destaca Espinosa. Sin embargo, se muestra optimista y convencido del potencial de su labor: “nunca hay casos imposibles y nuestra labor siempre es intentar acompañar para poder solucionar todo este tipo de situaciones”.













