Jornadas de 24 horas en prisiones: ¿Beneficio para los funcionarios o riesgo para los internos?

Jornadas de 24 horas en prisiones: ¿Beneficio para los funcionarios o riesgo para los internos?
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Jornadas de 24 horas en prisiones: ¿Beneficio para los funcionarios o riesgo para los internos?

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La polémica sobre la implementación de jornadas laborales de 24 horas para los funcionarios de prisiones en España resurge, enfrentando a los sindicatos con informes internos y expertos en derecho penitenciario. Mientras los sindicatos argumentan que estas jornadas mejoran la relación con los presos y reducen los conflictos, otros advierten sobre los efectos perjudiciales tanto para los trabajadores como para los internos.

El debate sobre la jornada de 24 horas

Los sindicatos de funcionarios de prisiones llevan años reivindicando la jornada de 24 horas, alegando que esta modalidad favorece un mejor vínculo con los reclusos y disminuye la conflictividad. Joaquín Leiva, portavoz de Acaip-UGT, defiende que durante los meses en que se implementó este sistema en 2020, se observó una reducción en los incidentes entre internos y con los funcionarios, gracias a la continuidad del personal en los turnos de día y noche.

Sin embargo, datos aportados por los sindicatos sobre una disminución de agresiones en 2020 son cuestionados por expertos, quienes señalan que durante ese año los presos pasaban la mayor parte del tiempo en sus celdas y se redujo la entrada de drogas, factores que influyeron en la conflictividad.

Posturas encontradas

Jorge Vilas, responsable nacional de CSIF Prisiones, considera que el turno de 24 horas es beneficioso para todos, ya que permite al funcionario conocer lo sucedido durante el día y abordar mejor los incidentes nocturnos. Además, argumenta que mejoraría la conciliación familiar y la situación económica de los trabajadores, quienes se ahorrarían desplazamientos. Vilas exige un proyecto piloto para evaluar las consecuencias del horario propuesto.

Por otro lado, informes internos de Instituciones Penitenciarias desaconsejan las jornadas de 24 horas, advirtiendo que consolidan un modelo de organización securitario y dificultan la labor de reeducación y reinserción social de los presos. Un informe de 2022 que recogía datos de 12 países de la Unión Europea concluyó que las jornadas largas de trabajo tienen consecuencias negativas en la interacción con los internos, generando agotamiento y estrés.

Riesgos para la salud y la conciliación

Expertos en derecho penal, como Cristina Rodríguez Yagüe, catedrática de la Universidad de Castilla-La Mancha, señalan que la jornada de 24 horas es de “difícil encuadre” en la normativa laboral y de prevención de riesgos laborales. Además, advierten sobre el riesgo de desgaste, estrés y agotamiento físico, emocional y mental en los funcionarios. También se menciona el impacto negativo en la conciliación de la vida laboral y familiar, especialmente para las mujeres.

Xabier Etxebarria, profesor de Derecho Penal en la Universidad Complutense de Madrid, critica la falta de un funcionariado de vigilancia de referencia para los presos, lo que dificulta el establecimiento de relaciones y el seguimiento individualizado.

El temor a la “paz social”

Fuentes internas de la Administración penitenciaria señalan que la exigencia de la jornada de 24 horas por parte de los sindicatos responde principalmente al deseo de trabajar menos días al año. Temen que la Administración ceda ante esta presión para mantener la “paz social”, priorizando los intereses sindicales sobre el cumplimiento de la finalidad constitucional de las instituciones penitenciarias.

Estas fuentes advierten que la implementación de este sistema supondría un retroceso hacia un modelo organizativo superado, contrario al enfoque de seguridad dinámica actual y que dificulta las relaciones interpersonales positivas entre el personal y los presos.

Instituciones Penitenciarias ha señalado que, en las evaluaciones realizadas, la jornada de 24 horas “se ha considerado no beneficiosa para el servicio público”. No obstante, se compromete a estudiar cualquier nueva propuesta de los sindicatos.