
Ambulancias con un solo técnico: la precaria situación del transporte sanitario en Andalucía
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La atención de emergencias sanitarias en Andalucía se encuentra en el punto de mira debido a la falta de personal y recursos adecuados en las ambulancias. Platesa, la plataforma que agrupa a los técnicos en emergencias sanitarias de la región, denuncia que la Junta de Andalucía incumple la normativa vigente al no dotar de los recursos necesarios al transporte urgente de pacientes, mientras que la externalización del servicio agrava la situación.
El problema radica en la utilización de ambulancias no asistenciales (A1 y A2) para cubrir emergencias, a pesar de que estas unidades están diseñadas para traslados programados de pacientes estables y no requieren personal sanitario adicional al conductor. Platesa advierte que la Red de Transporte Urgente andaluza está compuesta mayoritariamente por este tipo de ambulancias, mientras que las unidades asistenciales, que sí cuentan con el personal y el equipamiento necesarios, son insuficientes.
Situaciones de riesgo para los pacientes
La falta de personal en las ambulancias de emergencia tiene consecuencias directas en la atención al paciente. El técnico que conduce no puede atender simultáneamente al paciente en la parte trasera del vehículo, lo que implica que los traslados se realizan sin supervisión, incluso en situaciones de riesgo. Platesa denuncia casos de pacientes con insuficiencia respiratoria que sufren complicaciones durante el traslado sin recibir atención inmediata, o de personas con fracturas que no pueden ser movilizadas correctamente debido a la falta de personal.
Otro problema detectado por Platesa es la utilización de ambulancias de soporte vital avanzado (UVI móvil) con un solo técnico, incumpliendo la normativa que exige un equipo completo. “Es una vergüenza lo mires por donde lo mires”, resume José David Orihuela, portavoz de Platesa.
La respuesta de la Junta de Andalucía
La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía rechaza estas acusaciones y asegura que el sistema se organiza conforme a la normativa vigente y que las ambulancias A1 se utilizan para pacientes “clínicamente estables, que no requieren atención sanitaria durante el traslado”. Además, sostiene que existe supervisión sobre las empresas adjudicatarias y que cualquier incidencia se analiza de forma individual.
Sin embargo, los profesionales del sector insisten en que la realidad diaria es diferente y que la falta de personal y recursos en las ambulancias de emergencia es una práctica extendida en toda Andalucía.
Un modelo de externalización cuestionado
El conflicto va más allá de la organización del servicio y se centra en el modelo de externalización del transporte sanitario, que depende de adjudicaciones millonarias a empresas privadas. Platesa denuncia que la reducción de costes en estas adjudicaciones se traduce en recortes de personal y recursos, lo que afecta directamente a la calidad de la atención al paciente. La Junta, por su parte, insiste en que la seguridad del paciente es un “principio irrenunciable”, pero los profesionales se preguntan qué ocurre cuando esa seguridad depende de una sola persona.













