León XIV pide contribución a la Universidad para que África se libere "de la plaga de la corrupción" y formar a estudiantes "pioneros de un nuevo humanismo en el contexto de la revolución digital"

León XIV pide contribución a la Universidad para que África se libere "de la plaga de la corrupción" y formar a estudiantes "pioneros de un nuevo humanismo en el contexto de la revolución digital"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

León XIV pide contribución a la Universidad para que África se libere "de la plaga de la corrupción" y formar a estudiantes "pioneros de un nuevo humanismo en el contexto de la revolución digital"

León XIV ha instado a las universidades católicas a convertirse en comunidades “de vida y de investigación” para que estudiantes y profesores experimenten “la alegría de la Verdad”. Así se lo ha trasladado en le encuentro que ha mantenido con el mundo universitario en la Universidad Católica de África Central en Yaundé, donde ha recalcado que el Evangelio está llamado a “promover una verdadera cultura del encuentro, en una sinergia generosa y abierta hacia todas las instancias positivas que hacen crecer la conciencia humana universal”. 

El Pontífice señala que en un contexto global donde las referencias éticas y espirituales se están perdiendo en favor del “individualismo, las apariencias y la hipocresía”, la Universidad debe ser espacio “de introspección y reflexión”.

Y es que para el Santo Padre, la fe “despierta el sentido crítico”, no permitiendo que la investigación “se conforme con sus fórmulas y la ayuda a darse cuenta de que la naturaleza no se reduce a ellas”, puntualiza en su mensaje.

“La fe ensancha los horizontes de la razón para iluminar mejor el mundo que se presenta a los estudios de la ciencia”, ha agregado.

Para León XIV, existe la necesidad en el mundo de hoy de “considerar la fe en el marco de los escenarios culturales y los retos actuales, para que así resalte su belleza y credibilidad en los diferentes contextos, especialmente en aquellos más marcados por las injusticias, las desigualdades, los conflictos y la degradación material y espiritual”, ha continuado argumentando.

Para el Papa, la grandeza de una nación no puede medirse solo “por la abundancia de sus recursos naturales”, ni una sociedad prosperar “si no se fundamenta en conciencias rectas, educadas en la verdad”.

En este sentido, sostiene que “formar conciencias libres y piadosamente inquietas es una condición indispensable para que la fe cristiana se presente como una propuesta plenamente humana, capaz de transformar la vida de cada persona y de la entera sociedad, de impulsar cambios proféticos ante los dramas y las pobrezas de nuestro tiempo, así como alentar una búsqueda de Dios cada vez más profunda, y que nunca se sacia”.

El obispo de Roma ha subrayado que en las sociedades contemporáneas se observa “una erosión de los referentes morales que antaño guiaban la vida colectiva”, lo que ha dado lugar a aprobar prácticas “que antes se consideraban inaceptables”, lo que a juicio del Papa explica, en parte, “los cambios sociales, las limitaciones económicas y las dinámicas políticas que influyen en los comportamientos individuales y colectivos”.

De ahí que el Pontífice inste a los jóvenes católicos no tener miedo a las novedades, y anima a la Universidad a “formar a pioneros de un nuevo humanismo en el contexto de la revolución digital, sobre la cual el continente africano conoce bien no solo los aspectos encantadores, sino también el lado oscuro de las devastaciones ambientales y sociales provocadas por la frenética búsqueda de materias primas y tierras excepcionales”, ha señalado.

En este punto, León XIV ha alertado sobre la capacidad de la inteligencia artificial de invadir nuestros entornos mentales y sociales, por lo que se requiere “una formación humanística capaz de revelar las lógicas económicas, los prejuicios incorporados y las formas de poder que moldean la percepción de la realidad”.

El Santo Padre advierte también que cuando la simulación se vuelve norma, la capacidad humana de discernimiento “se atrofia y nuestros vínculos sociales se encierran en circuitos autorreferenciales que nos dejan de mostrar la realidad”.

En este papel la Universidad católica tiene el deber, avisa el Papa, de transmitir “conocimientos especializados” y además “formar mentes capaces de discernir y corazones dispuestos al amor y al servicio”.

León XIV también ha dirigido un mensaje a los estudiantes, a los que anima a superar la tentación de migrar y poner al servicio de su país sus conocimientos académicos. “Los invito ante todo a responder con un ardiente deseo de servir a su país y de poner los conocimientos que están adquiriendo aquí al servicio de sus conciudadanos”.

A los profesores, el Sucesor de Pedro les anima a “encarnar los valores de la justicia y la equidad, la integridad, la sensibilidad del servicio y de la responsabilidad”.

“África necesita liberarse de la plaga de la corrupción. Y para un joven, esa conciencia debe consolidarse desde los años de formación, gracias a la firmeza moral, al desinterés y a la coherencia de vida de sus educadores y maestros”, ha insistido.