
Árboles líquidos: Belgrado apuesta por la fotosíntesis urbana con microalgas
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Belgrado, la capital de Serbia, ha implementado una solución innovadora para combatir la contaminación del aire: los “árboles líquidos”. Estos no son árboles en el sentido tradicional, sino fotobiorreactores urbanos que utilizan microalgas para capturar dióxido de carbono (CO2) y generar oxígeno, replicando el proceso de fotosíntesis en un entorno controlado.
LIQUID3: Un sistema urbano con microalgas
En 2021, Belgrado instaló el primer sistema urbano de este tipo, denominado LIQUID3. Desarrollado por el Instituto de Investigación Multidisciplinar de la Universidad de Belgrado, este dispositivo funciona como una unidad autónoma que se coloca en las calles, sin necesidad de suelo natural. Está diseñado para ciudades donde el espacio verde es limitado y la contaminación del aire es un problema.
El sistema consiste en un depósito transparente con aproximadamente 600 litros de agua, donde viven microalgas unicelulares. Estas algas absorben el CO2 del aire y, con la luz, lo transforman en oxígeno y biomasa. La estructura del dispositivo permite captar la mayor cantidad posible de luz, y algunos modelos incorporan un sistema de bombeo que introduce aire en el tanque para facilitar el intercambio de gases. Además, paneles solares alimentan la iluminación nocturna y otros elementos integrados, como cargadores para teléfonos móviles.
Mantenimiento y beneficios adicionales
El funcionamiento del sistema es continuo, con ciclos periódicos de renovación. Aproximadamente cada seis semanas, se retira la biomasa generada por la multiplicación de las algas, se añade agua y minerales, y el proceso continúa. La biomasa extraída se utiliza como fertilizante, proporcionando una salida práctica al residuo generado. Las microalgas utilizadas provienen de entornos naturales del país y son capaces de crecer en agua corriente, además de soportar variaciones de temperatura sin perder su actividad.
Según Francine Pickup, representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Serbia, las ciudades son la fuente de hasta el 75% de las emisiones totales de CO2 en el mundo. En Serbia, el 59% de la población vive en zonas urbanas, lo que aumenta la densidad de tráfico, el uso de calefacción y refrigeración, y, por consiguiente, la cantidad de gases en el aire. En este contexto, plantar árboles no siempre es viable, y los “árboles líquidos” ofrecen una alternativa eficaz.
Eficacia comparada con árboles y césped
Los investigadores señalan que las microalgas en LIQUID3 pueden reemplazar a dos árboles de 10 años o a 200 metros cuadrados de césped. Esta capacidad se debe a su velocidad de crecimiento y a la intensidad de su proceso de fotosíntesis, que puede ser entre 10 y 50 veces más eficaz que el de las plantas terrestres. Sin embargo, el objetivo no es sustituir los bosques, sino ocupar los espacios donde no es posible plantar.
Integración urbana y reconocimiento
El primer prototipo de LIQUID3 se instaló en septiembre de 2021 frente al Ayuntamiento de Stari Grad, en Belgrado, una zona con tráfico intenso. El sistema se integró como un banco urbano con iluminación y puntos de carga, cumpliendo una función diaria para los ciudadanos mientras actúa sobre el aire. La estructura está diseñada para operar durante todo el año, incluso en invierno, gracias a su sistema de regulación interna.
El proyecto ha recibido reconocimiento dentro del programa Climate Smart Urban Development, impulsado por el PNUD junto al Ministerio de Protección Ambiental de Serbia y con el apoyo del Global Environment Facility. Ha sido seleccionado como una de las soluciones más destacadas, y el municipio de Stari Grad facilitó la ubicación para su instalación. Este respaldo institucional confirma que estas propuestas se están incorporando como parte de una estrategia urbana más amplia.













