
Reyca evoluciona: la empresa familiar que mueve y levanta Cantabria
Hay empresas que se adaptan a los cambios sin perder su esencia, y Reyca es una de ellas. Esta compañía familiar de Cantabria, con más de 45 años de historia, ha pasado de ser un negocio que vendía carretillas a convertirse en un referente de la logística regional. Su director gerente, Jaime Rodríguez, ha explicado en el programa ‘Herrera en COPE Cantabria’ cómo la empresa ha duplicado su tamaño en los últimos años, acercándose a los 8 millones de euros de facturación y gestionando un equipo de 42 personas.
El eslogan de la compañía, “mover y levantar Cantabria”, resume su actividad actual. Según Rodríguez, su valor principal no está solo en la maquinaria, sino en el conocimiento del sector.
“Nuestro mayor valor lo damos en el asesoramiento”, afirma, explicando que cada cliente necesita una solución a medida para su producto y sus instalaciones, ya que “aunque parecen iguales, no son iguales”.
Hace dos años, la empresa se trasladó a unas nuevas instalaciones en Anero para dar respuesta a su expansión, una decisión que, en palabras de Jaime Rodríguez, “nos ha desbordado”. El nuevo espacio se llenó tan rápido que han tenido que mantener operativas sus antiguas instalaciones. Este crecimiento se refleja en una flota de casi 300 máquinas de alquiler y en haber duplicado “tanto en personas, como en maquinaria, como en facturación” en los últimos seis o siete años.
Este salto ha traído consigo un nuevo desafío: la organización interna. “No podemos hacer lo mismo cuando éramos 20 personas, que ahora que somos 42”, admite Rodríguez.
La empresa se encuentra en un proceso de optimización para gestionar su nuevo tamaño. “Antes era como una familia pequeña y ahora somos una familia numerosa que que tenemos que ordenar un poco, poner un poco más de disciplina en los procesos”.
Como en muchos otros sectores, la falta de talento es un reto constante. En Reyca, afrontan este desafío invirtiendo en formación y preocupándose por las necesidades individuales de su equipo. Rodríguez señala que la mentalidad de los trabajadores ha cambiado.
“Antes, una persona entraba a una empresa y quería jubilarse allí. Ahora no, la gente entra en una empresa y, si encuentra algo mejor, se cambia, e incluso hasta perdiendo dinero” por un mayor bienestar.
Frente a esta nueva realidad, el director gerente de Reyca cree que los empresarios deben asumir su parte de responsabilidad y adaptarse. “No vale con quejarse, que también, oye, esto es una ola que viene y y hay que saber surfearla, entonces, nos tenemos que poner ahí a ello también. Es culpa también nuestra”, reflexiona.
En un mercado competitivo, Reyca se diferencia por “el asesoramiento y, sobre todo, en el buen servicio”, asegura Rodríguez.
La empresa se enfoca en dar una respuesta rápida para que sus clientes no paralicen su actividad, realizando un importante trabajo de mantenimiento preventivo para adelantarse a los problemas. Además, son pioneros en el sector eléctrico, ya que su primera carretilla vendida fue de este tipo, y defienden que cada tecnología, diésel o eléctrica, tiene su entorno de trabajo ideal.
La robotización ya no es el futuro, sino una realidad para Reyca. Rodríguez confirma que es una solución a la falta de personal en trabajos logísticos que “no quiere hacer nadie” y una necesidad para cumplir con la inmediatez que exige el mercado. “De nuestra marca ya tenemos 4 robots funcionando en una empresa de Cantabria, que en este caso es Vitrinor”, revela, y añade que trabajan en muchos otros proyectos de automatización ya avanzados.
Al frente de la empresa que fundó su padre, Jaime Rodríguez basa su liderazgo en tres pilares: “ser bueno en lo que haces”, apoyarse en la tecnología y, fundamentalmente, “rodearte de gente buena que te ayuda a hacer todos los proyectos”.
Una filosofía que, asegura, es clave para el éxito: “Si todos son mejores que yo, mejor todavía”.












