
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Un Cádiz CF sin control ni pegada cae ante el Granada en el Nuevo Mirandilla
El Cádiz CF sufrió una derrota en casa ante el Granada CF, sumando su segundo revés consecutivo. El equipo mostró falta de precisión y perdió el control del juego, exhibiendo una imagen preocupante en varios momentos del partido.
Aunque el Cádiz generó oportunidades, incluyendo varios remates al poste, no logró concretarlas. El entrenador y los jugadores reconocen la falta de puntería y la dificultad para mantener el control del partido.
Un inicio prometedor que se diluyó
El partido comenzó con un Cádiz CF buscando la reacción tras la derrota en Albacete. Gaizka Garitano alineó un 4-4-2 con Víctor Aznar en la portería, Iza, Jorge Moreno, Iker Recio y Mario Climent en la defensa; Diakité y Sergio Ortuño en el centro del campo; Ontiveros y Antoñito Cordero en las bandas; y Dawda Camara junto a Álvaro García Pascual en la delantera.
El equipo salió con intensidad, presionando en campo contrario, pero este impulso inicial no duró mucho.
El Granada toma las riendas
El Granada creció en el partido, adueñándose del balón y controlando el ritmo. Un ataque por la izquierda generó la primera advertencia, con un remate al larguero. Tras una serie de rebotes en el área, el Granada abrió el marcador.
El Cádiz respondió rápidamente con un disparo de Antoñito Cordero al poste. Sin embargo, la falta de continuidad impidió que el equipo consolidara su juego.
A pesar de las oportunidades del Cádiz, el Granada logró imponer su ritmo, controlando el centro del campo y dificultando los ataques del equipo local. El descanso llegó con una sensación de control por parte del equipo visitante.
Reacción y empate efímero
El Cádiz mejoró en la segunda parte, presionando al Granada en su área. La insistencia dio sus frutos cuando Ontiveros conectó con Climent, quien envió un centro al segundo palo para que García Pascual anotara el gol del empate.
Pero la alegría duró poco. El Granada respondió de inmediato, generando dos acciones peligrosas. Tras una mano en el área, Rubén Alcaraz transformó el penalti, devolviendo la ventaja al Granada.
A pesar de los cambios y de un nuevo remate al poste, el Cádiz no logró superar la defensa del Granada, que se dedicó a ralentizar el juego en los minutos finales.
Volcado sin claridad
En los minutos finales, el Cádiz se volcó al ataque, pero sin claridad ni ideas. El equipo mostró precipitación en las decisiones y errores individuales, lo que desesperó a la afición. Brian Ocampo terminó siendo expulsado, posiblemente en su última acción con el equipo.
El Granada incluso pudo marcar el tercero, pero el remate se estrelló en el larguero.
Falta de control y eficacia
El partido dejó una sensación agridulce para el Cádiz. El equipo compite, pero ha perdido control y eficacia. La falta de contundencia en ambas áreas y los errores en la toma de decisiones están costando puntos importantes. El equipo necesita reencontrarse con su mejor versión para volver a competir por los puestos de arriba.













