La Almadraba de Chiclana: Un Regreso Histórico Después de Dos Décadas

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La Almadraba de Chiclana: Un Regreso Histórico Después de Dos Décadas

La almadraba de Chiclana está cada vez más cerca de convertirse en una realidad. Tras más de veinte años de espera, la localidad gaditana vislumbra la recuperación de una tradición pesquera que definió su identidad durante siglos.

El alcalde de Chiclana, José María Román, ha anunciado que el Gobierno central tiene previsto publicar entre abril y mayo de 2026 el Real Decreto que autorizará oficialmente el regreso de esta técnica de pesca, intrínsecamente ligada a la captura sostenible del atún rojo del Atlántico.

Este proyecto, que ha permanecido en “espera” administrativa durante más de dos décadas, ha superado las últimas etapas del proceso público y se encuentra en la recta final para su aprobación definitiva.

Un proyecto impulsado desde 2003

Román, visiblemente emocionado, recordó que el impulso de este proyecto comenzó en 2003, cuando el Ayuntamiento de Chiclana inició los trámites para recuperar la almadraba en la costa de Sancti Petri, un enclave con una arraigada tradición marinera y cultural.

La suspensión de la almadraba en 2006, causada por la drástica disminución de las poblaciones de atún rojo, marcó el fin de una era para la costa gaditana.

Desde entonces, municipios como Barbate, Zahara de los Atunes, Conil o Tarifa han mantenido viva esta práctica ancestral, mientras que Chiclana aguardaba la oportunidad de reincorporarse al selecto grupo de localidades con almadraba autorizada.

Luz al final del túnel

“Después de más de veinte años hablando con Madrid y con el sector, por fin vemos la luz al final del túnel”, celebró José María Román. La medida cuenta con el respaldo de la ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico), el organismo internacional que regula las cuotas y la sostenibilidad de la especie.

Gracias al visto bueno de la ICCAT y al compromiso del Gobierno de España y de la Unión Europea, el proyecto ha podido avanzar hacia su materialización.

La almadraba: motor de empleo, turismo e historia en Chiclana

Aunque el alcalde confirmó que no será posible calar la almadraba durante este año 2026, sí adelantó que el montaje podría realizarse en 2027, una vez aprobada la normativa y cumplidos los requisitos técnicos y ambientales.

“Por falta de tiempo no podrá calarse este año, pero el próximo podremos ver la almadraba frente a nuestras costas”, explicó Román.

La recuperación de esta actividad implica un impulso económico y el rescate del patrimonio cultural de la zona. La almadraba ha sido durante siglos una fuente de identidad y orgullo para los habitantes de Sancti Petri, combinando tradición, historia y sostenibilidad.

Su regreso permitirá generar empleo directo e indirecto, dinamizar el turismo vinculado al atún y fortalecer la posición de Chiclana como destino gastronómico y pesquero de excelencia y referencia.

“Con la almadraba vuelve la historia, la memoria y el sentimiento”, afirmó el alcalde.

“Es un hito más que se consigue gracias al trabajo conjunto del Gobierno central, Europa y la ICCAT”.

El retorno de la almadraba chiclanera llega en un momento clave para la gestión del atún rojo. Las poblaciones de la especie se han recuperado notablemente tras los planes de conservación iniciados hace más de una década.

La nueva regulación se ajustará a los criterios de pesca responsable establecidos por los organismos internacionales, garantizando un equilibrio entre la tradición y la sostenibilidad ambiental.

El calamento, previsto en las aguas próximas a Sancti Petri, permitirá recuperar una práctica pesquera centenaria y reactivar la economía local en este ámbito, así como reavivar el vínculo de los chiclaneros con su mar. Tras veinte años de espera, el sueño de ver ondear de nuevo las redes frente a la costa chiclanera parece, esta vez, más real que nunca.