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Roberto Hartasánchez critica los censos de osos y la burocracia en el seguimiento
Roberto Hartasánchez, director honorario de Fapas (Fondo para la Protección de los Animales Salvajes), ha expresado su preocupación por la falta de transparencia y la excesiva burocracia en la gestión de la población de osos pardos en la Cordillera Cantábrica.
Hartasánchez, quien ha dedicado más de cuatro décadas a la conservación de la fauna ibérica, critica la falta de coordinación entre las comunidades autónomas y la exclusión de las organizaciones no gubernamentales como Fapas en el control y seguimiento de los osos.
Desconfianza en las estadísticas oficiales
El director honorario de Fapas desconfía de las estadísticas sobre la población de osos que ofrecen las comunidades autónomas. Según él, estas autonomías realizan “censos de osos a la carta” que no reflejan la realidad de la situación.
“Las comunidades autónomas hicieron un censo de osos a la carta, donde aparece que la situación está muy mal, cuando para nosotros está bien”, afirma Hartasánchez.
Excesiva burocracia en el seguimiento
Fapas también denuncia el excesivo control burocrático al que están sometidos, lo que dificulta enormemente el trabajo de seguimiento de los ejemplares. Anteriormente, Fapas realizaba el control de hembras reproductoras en terrenos forestales con cámaras, pero actualmente el Principado es mucho más estricto con los permisos, lo que resta efectividad.
“Los osos se mueven de un territorio a otro. Nosotros pedimos autorización para colocar las cámaras para hacer el seguimiento de los ejemplares, pero si cuando ya tenemos la autorización para hacer ese control los osos se han movido de un lugar a otro tenemos que pedir de nuevo otro permiso para mover las cámaras porque el que conceden es específico para ese terreno concreto, de forma que no es efectivo porque está claro que los osos se mueven de un lado a otro y cada lugar es un permiso nuevo”, explica Hartasánchez.
Disparidad en las cifras
Hartasánchez señala la disparidad en las cifras de los censos oficiales. Por ejemplo, el censo oficial de 2017 arrojó una cifra de nueve osas con crías, lo que daría una población estimada de entre 75 y 112,5 osos en el concejo asturiano de Somiedo. Sin embargo, el censo general de 2020 para toda la población asturiana solo arrojó una cifra de 131 ejemplares.
“¿Cómo puede ser que el número de osos estimados tres años después en el censo general del 2020, para toda la población asturiana, sea solo de 131 ejemplares? ¿Está disminuyendo drásticamente su número en las áreas mejor conservadas de la Cordillera Cantábrica?”, se pregunta Hartasánchez.
Fapas considera que es fundamental realizar un seguimiento constante y una identificación clara de los individuos, especialmente de las hembras reproductoras, para evitar errores y censos falsos.













