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¿Olemos peor al hacernos mayores? Desmitificando el edadismo y la higiene
La pregunta sobre si las personas mayores huelen peor es un tema delicado, influenciado por prejuicios y estereotipos relacionados con la edad, conocidos como edadismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja activamente para combatir estos prejuicios, que pueden tener consecuencias negativas en la salud mental y física de las personas mayores.
Edadismo y Olores: Una Conexión Injusta
El edadismo puede manifestarse de diversas formas, incluso hacia uno mismo, como cuando se piensa que se es demasiado mayor para realizar una actividad. La idea de que las personas mayores huelen peor sugiere un sesgo edadista, una generalización injusta basada en la edad.
Es cierto que diferentes grupos de personas pueden tener olores distintos, como ocurre durante la adolescencia debido a los cambios hormonales. Sin embargo, el olor corporal está más relacionado con la higiene y la salud que con la edad en sí misma.
Enfermedades, Discapacidad e Higiene en la Tercera Edad
Las personas mayores tienen una mayor prevalencia de enfermedades, lo que puede influir en su olor corporal. La comorbilidad, es decir, la presencia de dos o más enfermedades simultáneamente, aumenta con la edad. Algunas enfermedades, como infecciones cutáneas o problemas bucales y estomacales, pueden alterar el olor corporal.
Además de las enfermedades, la dificultad en la movilidad y la discapacidad, también más comunes en la vejez, pueden afectar los hábitos de higiene. Limitaciones en actividades de la vida diaria, como el aseo personal, pueden dificultar el mantenimiento de una buena higiene corporal. El deterioro cognitivo también puede llevar a olvidar los hábitos de higiene.
Conclusión: La Higiene, Clave del Olor Corporal
En resumen, el olor de las personas no está determinado principalmente por su edad, sino por su capacidad para acceder a una buena higiene. Si bien existen condiciones de salud asociadas a la edad que pueden complicar el mantenimiento de la higiene, no se puede generalizar que todas las personas mayores huelen peor.
Maria João Forjaz, investigadora científica en el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, lidera proyectos de investigación sobre envejecimiento saludable.













