
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Conmoción y humanidad en Adamuz tras el trágico accidente de tren
La comunidad de Adamuz, en Córdoba, aún se encuentra en estado de shock tras el devastador accidente ferroviario que golpeó la localidad. El impacto inicial ha evolucionado hacia un sentimiento generalizado de “aturdimiento”, según relataron Gonzalo y Sebastián, dos de los primeros vecinos en brindar auxilio a las víctimas, en declaraciones al programa ‘Fin de Semana’ de la cadena COPE.
Sebastián Jiménez, propietario de una tienda de muebles en Adamuz, confirmó que durante aproximadamente una hora, la respuesta inicial a la emergencia dependió exclusivamente de la solidaridad de los residentes.
“En los primeros momentos no había nadie más que el pueblo con el pueblo, simplemente eso es lo que había”, afirmó.
Jiménez también compartió el profundo trauma que están experimentando algunos vecinos, como Jose, quien arriesgó su vida al ingresar a los vagones destrozados para prestar ayuda. “Me comentaban el olor, lo impactante del olor y las circunstancias”, explicó.
Este vecino ha permanecido tres días sin poder conciliar el sueño y sin salir de su hogar, perturbado por las “imágenes que su subconsciente sí percibió” en el lugar del siniestro.
Un gesto de esperanza en medio de la tragedia
En medio del dolor y la devastación, surgieron también actos de una humanidad conmovedora. Joaquín, yerno de Sebastián, tuvo la iniciativa de recolectar los juguetes de su hija para distribuirlos entre los niños afectados por el accidente, en un intento por mitigar su trauma.
Un gesto que, al igual que la ayuda brindada por todo el pueblo, nació “totalmente de corazón”, demostrando la resiliencia y la compasión de la comunidad de Adamuz en estos difíciles momentos.













