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Nuevas Revelaciones sobre el Plan de Ahorro de Ribera Salud: Reutilización de Catéteres y Derivación de Pacientes
Un escándalo sacude a Ribera Salud, un grupo privado que gestiona el hospital público de Torrejón en la Comunidad de Madrid. Una denuncia interna, realizada por directivos del propio grupo, revela un plan de ahorro que incluía prácticas cuestionables como la reutilización de catéteres y la priorización de pacientes rentables, todo ello con el objetivo de ajustar los costes de la prestación sanitaria al presupuesto asignado por el gobierno de Ayuso.
Órdenes de Rentabilidad: ¿Aumento de Listas de Espera?
Según la denuncia, el 25 de septiembre del año pasado, el CEO de Ribera Salud, Pablo Gallart, ordenó a 20 directivos del grupo y del Hospital de Torrejón implementar procesos más rentables, incluso si esto implicaba aumentar las listas de espera.
Cuatro directivos de Ribera Salud asignados a Torrejón denunciaron internamente que la charla del CEO había derivado en un “plan de contingencia” con medidas que consideraban una “vulneración de los derechos de los pacientes, una mala praxis asistencial y un incumplimiento de los compromisos adquiridos con la Consejería de Sanidad”. Este plan, según los directivos, fue compartido el 8 de octubre por el equipo financiero, indicando que el CEO insistía en su implantación y que estaba previsto en el presupuesto de 2026.
Aunque Ribera Salud confirmó la reunión, no respondió a la pregunta sobre la activación de este “plan de contingencia”. En cambio, se remitió a las auditorías favorables realizadas.
Reutilización Ilegal de Catéteres
Los directivos denunciantes, que fueron despedidos tras la denuncia, revelaron que el 2 de octubre se ordenó “reesterilizar material de un solo uso”, una práctica ilegal y peligrosa. Se reveló que la jefa de auditoría de Ribera Salud instó a Torrejón a reutilizar hasta “diez veces” catéteres cardíacos, siguiendo el ejemplo del hospital concertado de Ribera en Elche. La directiva justificaba esta práctica para ahorrar dinero, señalando que el ahorro potencial superaba los 160.000 euros.
Derivación de Pacientes y Priorización de Cirugías Rentables
Otra medida para aumentar la rentabilidad era trasladar a pacientes a su hospital de origen a los dos días de ingreso para “facturar el GRD y reducir estancias”. Esto implicaba aceptar pacientes de libre elección por su rentabilidad pero sin completar su prestación.
Además, se denunció que se había dado la instrucción de “incrementar la cirugía no cápita”, es decir, priorizar a los pacientes de libre elección que llegan de otras áreas, desplazando a los pacientes de Torrejón de la programación quirúrgica.
Los directivos también denunciaron que se les ordenó “atender consultas a pacientes cápita, pero no realizar sus cirugías”, debido a los costes que implica mantener los quirófanos abiertos.
Suspensión de Diálisis Peritoneal
Según la denuncia interna, también se instruyó al Hospital de Torrejón a “suspender la atención de diálisis peritoneal” para los pacientes de fuera del área de Torrejón, remitiéndolos a otros centros y “vulnerando la Ley de Libre Elección de la Comunidad de Madrid”.
La indignación por este plan llevó a jefes de servicio y supervisores de enfermería a visitar al alcalde de Torrejón para exponer la situación. El Ayuntamiento no ha contestado a las preguntas sobre el encuentro. Sanidad se ciñe a que “el Sermas no tiene necesidad de tener otras fuentes, la auditoría es constante”.
Ribera Salud respondió a las demandas en el buzón interno que no había encontrado “evidencias” de los hechos denunciados. Respecto al despido de directivos, lo enmarca en la “pérdida de confianza en su gestión” y niega que Pablo Gallart se haya vuelto a ocupar de este centro concertado. El grupo sanitario asegura que ha sido objeto de una “fuerte campaña de desprestigio” y está tomando medidas legales para “defender su honor y reputación”.













