
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El Parque Nacional de los Lagos de Plitvice: Un Tesoro Natural Croata
El Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, el espacio natural más antiguo de Croacia, ha sido protegido legalmente desde 1949. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, este enclave en los Alpes Dináricos abarca casi 30.000 hectáreas y presenta un ecosistema donde el agua es la protagonista principal.
Un Paisaje Esculpido por el Agua
Este destino atrae a innumerables amantes de la naturaleza gracias a su belleza única. La erosión sobre la roca caliza ha esculpido este tesoro a lo largo de milenios, creando un mundo de sonidos acuáticos y colores vibrantes en constante cambio.
La magia geológica de Plitvice reside en la creación de barreras naturales de piedra caliza. El agua, al fluir a través de las rocas, absorbe dióxido de carbono y disuelve minerales que se depositan en la superficie. Estas barreras crecen anualmente, actuando como presas que dan forma a los lagos. Microorganismos, algas y musgos desempeñan un papel fundamental al atrapar el carbonato de calcio en estas estructuras.
Se estima que las barreras más antiguas tienen unos 7.000 años, aunque se han descubierto paleo-barreras de hasta 250.000 años de antigüedad.
Dieciséis Lagos Interconectados
El sistema hídrico de Plitvice está compuesto por dieciséis lagos interconectados, divididos en dos grupos geográficos. Los doce lagos superiores se asientan sobre valles abiertos, rodeados de bosques de hayas y abetos, destacando el lago Kozjak, el más extenso. Los cuatro lagos inferiores se encuentran en un estrecho cañón calizo, con aguas turquesas y azules intensos. La diferencia de altura entre los lagos genera más de noventa cascadas de diversos tamaños, cuyos nombres provienen de leyendas locales.
El agua desciende en escalera desde el lago Prošćansko hasta el río Korana, cambiando de color según la luz solar y los minerales presentes.
La Majestuosa Gran Cascada
El punto culminante de la visita es el Veliki Slap, la Gran Cascada, con una caída de 78 metros. A diferencia de otras cascadas, esta proviene del arroyo Plitvica. En invierno, las temperaturas pueden congelarla, mientras que en primavera y otoño alcanza su máximo esplendor. Junto a las cascadas de Sastavci, marca el nacimiento del río Korana.
Históricamente, este lugar fue tan emblemático que incluso acogió bodas internacionales. Representa el símbolo más reconocible de la fuerza natural de la región.
Un Mundo Subterráneo Fascinante
El relieve kárstico de Plitvice esconde un mundo subterráneo de cuevas. Se han identificado unos 114 lugares espeleológicos, incluyendo la cueva de Šupljara, en el área de los lagos inferiores, donde se han descubierto restos de asentamientos humanos prehistóricos.
Otra formación destacada es la Gruta Azul, protagonista de leyendas populares. Estas cuevas sirven de refugio para murciélagos y otros animales. El sistema kárstico permite que el agua esculpe túneles invisibles bajo los pies de los turistas, alcanzando una profundidad máxima explorada de 203 metros.
Un Pulmón Verde Invaluable
Los bosques cubren aproximadamente tres cuartas partes del parque, creando un pulmón verde invaluable. La especie predominante es el haya, acompañada de abetos y píceas. En la zona noroeste se encuentra la selva de Čorkova Uvala, un bosque primario con árboles centenarios que superan los 500 años de vida y los 50 metros de altura. La flora es increíblemente rica, con más de 1.400 especies vegetales adaptadas a la humedad del entorno.
Osos, Lobos y Linces: La Fauna del Parque
Estos bosques han servido como refugio para los pobladores locales, desde los ilirios hasta los romanos. La conservación estricta permite contemplar la naturaleza europea tal como era antes del dominio humano. El oso pardo es el habitante más icónico y el emblema del parque, junto a otros grandes depredadores como el lobo y el lince. Ciervos, corzos y jabalíes también son residentes comunes.
Se han registrado más de 120 especies de aves, incluyendo garzas, águilas y martines pescadores. Una criatura curiosa es el proteo, una salamandra ciega que habita en las cuevas. En los lagos viven truchas y el cangrejo de río Astacus astacus. El parque también es un paraíso para los entomólogos, con más de 300 especies de mariposas. Las políticas de protección aseguran que estos animales puedan vivir en libertad.
Un Destino Turístico Protegido
Hoy en día, las únicas huellas humanas permitidas son los senderos de madera que respetan la fragilidad del entorno. Plitvice se ha consolidado como la joya turística de Croacia, recibiendo más de un millón de visitantes anuales.
Para proteger este delicado Patrimonio de la Humanidad, existen normas estrictas que prohíben actividades como el baño. El parque ofrece diversas rutas de senderismo, clasificadas desde paseos cortos hasta trekkings exigentes, con acceso sencillo desde ciudades como Zagreb, Zadar o Split.













