Las Olimpiadas Femeninas de la Antigua Grecia: Los Juegos Hereos

Las Olimpiadas Femeninas de la Antigua Grecia: Los Juegos Hereos
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Las Olimpiadas Femeninas de la Antigua Grecia: Los Juegos Hereos

Los Juegos Olímpicos de la antigüedad, celebrados cada cuatro años en Olimpia en honor a Zeus, excluían a las mujeres de la competición y, en muchos casos, de la asistencia como espectadoras. Sin embargo, existía una competición atlética femenina: los Juegos Hereos.

Los Juegos Hereos: Una Competición en Honor a Hera

Pausanias, escritor y viajero del siglo II d.C., documentó en su obra “Descripción de Grecia” los Juegos Hereos, competiciones atléticas femeninas en honor a la diosa Hera. Estos juegos se celebraban también cada cuatro años en Olimpia.

Según Pausanias, “Cada cuatro años, dieciséis mujeres tejen una túnica para Hera y celebran los Juegos Hereos, que consisten en carreras a pie para doncellas de diferentes edades.”

Las atletas competían con el cabello suelto, una túnica por encima de la rodilla y el hombro derecho descubierto. Las ganadoras recibían coronas de olivo y una porción de la vaca sacrificada a Hera, además de poder dedicar estatuas con sus nombres.

Orígenes Legendarios de los Juegos Hereos

Los Juegos Hereos se iniciaron en el 580 a.C. y se consideran la primera competición atlética femenina de la historia. La leyenda atribuye su origen a Hipodamia, esposa de Pélope e hija del rey Enómao de Olimpia. En agradecimiento a Hera por su matrimonio, Hipodamia reunió a dieciséis mujeres para inaugurar las competiciones.

A estas dieciséis mujeres se les encomendó la dirección de los Juegos Hereos y el tejido del manto para Hera, además de organizar danzas corales. Otra historia sugiere que esta institución femenina medió en un conflicto entre las ciudades de Élide y Pisa.

Según esta versión, tras los daños causados por Damofón, tirano de Pisa, se eligió a una mujer de cada una de las dieciséis ciudades de Élide para resolver las diferencias entre ambas ciudades, eligiendo a las más ancianas, nobles y estimadas.