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TRAGEDIA EN CÁDIZ: CRÍTICAS AL OBISPADO POR EL SILENCIO ANTE LA MUERTE DE PERSONAS SIN HOGAR
La reciente muerte de tres personas sin hogar en las calles de Cádiz durante el mes de enero ha desatado una ola de críticas dirigidas al Obispado de la ciudad. Diversos colectivos sociales y cristianos denuncian la falta de respuesta y la ausencia de gestos públicos en memoria de los fallecidos.
REACCIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL
Durante una concentración organizada por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha) tras la tercera muerte, un grupo de cristianos de base de la Bahía de Cádiz emitió un comunicado donde calificaron de “gravísimo” el fallecimiento de estas personas en situación de calle, especialmente durante una intensa ola de frío.
Expresaron su indignación ante la falta de refugios operativos las 24 horas para hacer frente a condiciones climáticas extremas.
Además, los cristianos de base lamentaron la escasez de recursos básicos durante la campaña de frío y exigieron una mayor implicación tanto de las administraciones públicas como de la Iglesia. En este sentido, solicitaron al Obispado que facilite espacios para que las personas sin hogar puedan protegerse de las inclemencias del tiempo, recordando que otras diócesis ya han habilitado inmuebles con este propósito.
DESPERTARES SE SUMA A LAS CRÍTICAS
La Asociación Despertares, a través de su presidente Carlos Sánchez Grimaldi, también ha criticado públicamente la falta de convocatoria de misas o pronunciamientos por parte del Obispado tras las tres muertes.
Sánchez Grimaldi considera que esta ausencia de reconocimiento transmite una sensación de desigualdad inaceptable.
“¿Es que tenemos ciudadanos de primera y de segunda categoría?”, se pregunta Grimaldi, quien insiste en que las personas sin hogar “también son personas” y merecen el mismo respeto y dignidad tras su fallecimiento. El presidente de Despertares denuncia lo que considera una doble moral por parte del Obispado, contrastando la organización de misas por otras víctimas con la ausencia de gestos similares hacia las personas fallecidas en la calle durante este duro invierno.
Grimaldi solicitó una misa en memoria de los fallecidos, apelando a “un mínimo de humanidad” para reconocer públicamente estas pérdidas.
“Para mí también eran hijos del creador”, añadió, subrayando que el recuerdo y el respeto no deberían depender de la situación social de quienes mueren.
UN DEBATE ABIERTO
Estas críticas se suman a un creciente debate social en la ciudad, centrado no solo en la falta de recursos materiales para las personas sin hogar, sino también en la necesidad de garantizar su reconocimiento y dignidad, incluso después de su muerte. La tragedia ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de este colectivo y la urgencia de respuestas más contundentes por parte de las instituciones.













