Emigra a La Rioja con un propósito sin saber que, tras dos años, su futuro en España cambia para siempre: "He arriesgado mucho, por eso trabajo en dos sitios a la vez"

Emigra a La Rioja con un propósito sin saber que, tras dos años, su futuro en España cambia para siempre: "He arriesgado mucho, por eso trabajo en dos sitios a la vez"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Detrás de cada nuevo negocio que abre en La Rioja, a menudo hay una historia de sacrificio y superación. Historias como las de Gregori y Rashad se han convertido en un reflejo del nuevo pulso económico de la región, donde los trabajadores de procedencia extranjera no solo llegan en busca de un futuro mejor, sino que también generan empleo y contribuyen a mantener viva la economía local. Son la prueba de que el futuro de esta tierra se construye, en muchas ocasiones, con manos que un día llegaron de fuera.

El viaje de Gregori comenzó cuando dejó su Rumanía natal, donde trabajaba en una panadería por 200 euros al mes, para buscar una oportunidad en La Rioja. Con apenas 20 años, su primer empleo fue como pastor, un trabajo que le permitió cobrar cinco veces más. 

Sin embargo, el destino lo devolvió a sus orígenes y, dos años después, empezó a trabajar en un pequeño horno artesanal en Arnedo, donde se dedicó a elaborar pan y dulces durante 16 años.

Hace aproximadamente dos años, la panadería, con más de 70 años de historia, tuvo que cerrar por la falta de relevo generacional y la dureza del oficio.

Para Gregori, fue un momento difícil, sintió que perdía una parte de él, un sitio que fue como su casa. Lejos de rendirse, y tras un año de papeleo y esfuerzo, ha conseguido abrir su propia panadería, manteniendo viva la tradición en la localidad riojana.

“Nosotros somos una tienda pequeña. Si innovamos no sabemos si va a funcionar o si no lo va a hacer. Cuando reabrimos estábamos arriesgando mucho.

Por eso trabajo además en otra empresa a media jornada, y por la tarde-noche preparo la masa para el día siguiente. Lo que producimos no lo tenemos varios días en la panadería, todo lo que vendemos es fresco”.

El caso de Gregori no es aislado. Según datos del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), en La Rioja hay 2.756 trabajadores por cuenta propia de procedencia extranjera. En el último año, la comunidad ha registrado un incremento de 145 afiliados de fuera de España, de los cuales un 7% corresponde a personas trabajadoras autónomas, lo que demuestra una clara tendencia al emprendimiento.

El estudio de afiliados destaca a Rumanía e Italia como los principales países de origen de los autónomos comunitarios.

Fuera de la Unión Europea, el mayor peso lo concentran China, Marruecos y Reino Unido, seguidos de países latinoamericanos como Colombia, Venezuela o Argentina. Además, la comunidad pakistaní también cuenta con una presencia muy significativa en la región.

Según la Encuesta de Población Activa, hay más de 2.500 pakistaníes en La Rioja, y Rashad es uno de ellos. Llegó a la región hace 26 años en busca de un futuro mejor y se ha convertido en un ejemplo de superación. Con sus ahorros, abrió su propio negocio de alicatado, profesión que ya ejercía en su país natal.

El negocio fue un éxito rotundo, lo que le permitió, en solo dos años, ahorrar lo suficiente para comprarse una vivienda en La Rioja.

A base de trabajo y esfuerzo, Rashad ha logrado la estabilidad que buscaba y, a día de hoy, ya cuenta con varios negocios en la ciudad, consolidándose como un emprendedor que crea riqueza y oportunidades.