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Ferrocarriles en Aragón: Sindicato denuncia graves deficiencias y el Gobierno regional exige la dimisión del Ministro de Transportes
El Sindicato Ferroviario ha emitido una severa advertencia sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias en Aragón, alertando sobre deficiencias que, según afirman, ponen en riesgo la seguridad del tráfico ferroviario. La organización sindical ha calificado la situación de la línea convencional Zaragoza-Caspe-Tarragona como crítica, señalando la existencia de más de 20 limitaciones temporales de velocidad debido al mal estado de la vía. Esta situación ha sido denunciada repetidamente por el personal de conducción, generando creciente preocupación entre trabajadores y usuarios.
Deficiencias generalizadas en la red
La preocupación no se limita a una sola línea. El sindicato también ha señalado importantes deficiencias en otros tramos, como la conexión entre Zaragoza y Lérida, lo que genera un “profundo temor” entre el personal de conducción y a bordo.
Ante la falta de soluciones, el Sindicato Ferroviario ha solicitado formalmente la convocatoria de la comisión de conflictos, un paso previo a posibles movilizaciones.
El Gobierno de Aragón exige responsabilidades
Haciéndose eco de estas denuncias, Octavio López, consejero de Fomento, Vivienda, Movilidad y Logística del Gobierno de Aragón, ha expresado su “máxima preocupación” por la situación y ha criticado duramente la gestión del ministro de Transportes, Óscar Puente. López ha llegado a afirmar que “el señor Puente no debería continuar al frente de la gestión ferroviaria en este país”, reflejando la gravedad con la que el ejecutivo autonómico percibe el problema.
El Gobierno de Aragón acusa al ministerio de una gestión deficiente que ha llevado al ferrocarril a su “peor momento de la historia en democracia”. Según López, “la continua improvisación y el marketing político no puede ser la receta para arreglar semejante estropicio”. Critica además que las constantes limitaciones de velocidad generan “confusión, inseguridad, descrédito, retrasos e incertidumbre” entre usuarios y trabajadores.
Problemas que se arrastran desde hace años
Aunque la reciente actualidad, como el accidente de Ademus, ha puesto el foco mediático sobre estas quejas, tanto el personal ferroviario como el consejero López insisten en que no se trata de un problema nuevo.
López ha recordado que los problemas en la alta velocidad se arrastran desde hace tiempo y que la incertidumbre sobre la puntualidad de los servicios se ha convertido en algo habitual, coincidiendo con la llegada de Óscar Puente al ministerio.
Esta incertidumbre en la duración de los trayectos se ha vuelto “permanente”, hasta el punto de que, según el consejero, es “una entelequia” saber si se puede llegar a tiempo a una reunión en Madrid o Zaragoza. Los retrasos continuos y el riesgo de quedarse varado en medio de la línea se han normalizado, una situación que el ejecutivo aragonés califica como insostenible y que evidencia una “paupérrima gestión de Pedro Sánchez y su ministro de transportes”.
Exigencias del Gobierno de Aragón
Ante este panorama, el Gobierno de Aragón no solo pide la dimisión del ministro, sino que también exige al Gobierno central transparencia en la investigación del accidente de Ademus. Además, reclama con urgencia un plan concreto para mejorar el estado de la red ferroviaria, detallando las zonas afectadas y estableciendo plazos claros para las actuaciones.
Octavio López ha subrayado la importancia crucial del ferrocarril para Aragón, destacando su papel en el desarrollo logístico y como pieza esencial para el tránsito de mercancías y personas. Por ello, ha concluido, Aragón no se puede “permitir semejante grado de deterioro” en un servicio estratégico para su economía y la movilidad de sus ciudadanos.













