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El PP ya era xenófobo antes de Vox
El Partido Popular (PP) ha sido acusado de endurecer su discurso en política migratoria, influenciado por la ultraderecha de Vox, y por ello su rechazo a la regularización extraordinaria de personas migrantes. Sin embargo, el PP ya mostraba rasgos xenófobos mucho antes de la aparición de Vox.
Es importante recordar que el PP fue quien introdujo en el debate público términos como “efecto llamada”, “papeles para todos”, “inmigración ilegal” o “buenismo”. Estas expresiones no fueron acuñadas por Santiago Abascal, sino por los predecesores de Alberto Núñez Feijóo hace muchos años.
El origen del “efecto llamada”
Fue un ministro del Interior del PP quien, alrededor del año 2000, pronunció por primera vez en el Parlamento la expresión “efecto llamada”. Durante la discusión de la reforma de la Ley de Extranjería, Jaime Mayor Oreja afirmó que la inmigración sería en pocos años “el problema número uno para la convivencia en España” y la comparó con la amenaza de ETA.
Este mismo ministro trasladó las competencias en materia migratoria del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales al Ministerio del Interior, convirtiendo la inmigración en un problema de orden público en lugar de un problema social.
Criminalización de los extranjeros
Aunque José María Aznar también regularizó a miles de migrantes, sus gobiernos fueron los que iniciaron la criminalización de los extranjeros. En 1996, el gobierno de Aznar expulsó a 103 subsaharianos de manera expeditiva, narcotizándolos, atándolos y enviándolos en un avión a un país africano, sin importar su nacionalidad ni sus solicitudes de asilo. Aznar justificó esta acción con la frase: “Teníamos un problema y lo hemos solucionado”.
Consistencia en el discurso
Por lo tanto, no sorprende que el PP rechace hoy la regularización, incluso oponiéndose a la postura de la Iglesia Católica, y utilice argumentos como el “efecto llamada”. Esta posición está arraigada en su ADN político, manteniéndose constante durante más de treinta años, sin necesidad de que un partido ultra a su derecha endurezca una postura que siempre ha sido dura.













