Claves de una fisioterapeuta para elegir el sofá ideal si tienes problemas de espalda y cuello

Claves de una fisioterapeuta para elegir el sofá ideal si tienes problemas de espalda y cuello
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Claves de una fisioterapeuta para elegir el sofá ideal si tienes problemas de espalda y cuello

Elegir el sofá adecuado es crucial para la salud postural, sobre todo si se sufren dolores de espalda o cuello. Encontrar un modelo cómodo, funcional y con buen diseño puede ser un desafío. La fisioterapeuta Rebeca Fernández Cubero ofrece criterios técnicos y ergonómicos para facilitar esta elección.

La firmeza ideal del sofá

Un error común es optar por sofás excesivamente blandos. Fernández Cubero recomienda una firmeza media que respete la curvatura natural de la espalda, sin hundirse demasiado ni sentirse excesivamente recto. El sofá debe mantener la estructura del cuerpo sin atraparlo.

Si al probarlo se siente mucha presión en las piernas o la espalda, es probable que sea demasiado duro. Si uno se hunde, es demasiado blando. Es fundamental probarlo antes de comprarlo, aunque sea brevemente, para evaluar estos aspectos.

Apoyo lumbar y cervical

Respetar la curvatura natural de la espalda es esencial. Algunos modelos incluyen cojines lumbares que ayudan a evitar encorvarse, aunque se debe tener precaución si ya se tiene una curvatura lumbar muy pronunciada. Estos cojines ayudan a mantener una postura fisiológica.

El reposacabezas es útil, sobre todo para quienes pasan mucho tiempo sentados, ya que permite mantener una alineación neutra. Se recomiendan reposacabezas regulables, adaptables a diferentes estaturas. Un reposacabezas fijo podría ser contraproducente para personas de baja estatura, empujando la cabeza hacia adelante.

El apoyo de los pies

La altura del asiento es un aspecto que a menudo se ignora. Para una postura correcta, los pies deben apoyarse completamente en el suelo. Si los pies quedan colgando, se crea un efecto de palanca que puede borrar la curvatura natural de la espalda y causar dolor.

Además, la profundidad del asiento debe permitir que quede un espacio libre detrás de la rodilla, con los pies apoyados en el suelo. Se recomiendan dos o tres dedos de espacio entre la rodilla y el borde del sofá para evitar presiones innecesarias.

Reposabrazos ergonómicos

Los reposabrazos tienen la función de descargar la tensión de los hombros. Deben estar a una altura que permita apoyar los brazos sin elevar ni dejar caer demasiado los hombros. Algunos sofás tienen reposabrazos demasiado acolchados que elevan el hombro y pueden generar tensión en la zona.

Más allá de la calidad del sofá, la clave para evitar dolores es no permanecer estático durante horas. La columna está diseñada para moverse.