
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
PIB español ingresa al club de los 2 billones de dólares
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reconocido a España como una economía con una capacidad productiva anual superior a los 2 billones de dólares. Este hito representa la duplicación del valor del Producto Interno Bruto (PIB) español en poco más de dos décadas, medido en dólares a precios corrientes de mercado.
España, potencia económica dinámica
El FMI estima que el PIB español alcanzará los 2,04 billones de dólares a principios de 2026, tras un período en el que el organismo ha destacado a España como una de las economías de altos ingresos más dinámicas, alternando esta posición con Estados Unidos y Canadá.
Con este reconocimiento, España asciende al decimosegundo puesto en el ranking mundial de PIB, según datos recopilados por Worldometer. Se sitúa cerca de Brasil, Canadá y Rusia, y con una diferencia aún menor respecto a México, Australia y Corea del Sur.
Paralelamente, el PIB per cápita español supera los 40.000 dólares, aunque ocupa el puesto 42 en el ranking del FMI, influenciado por la presencia de paraísos fiscales y la demografía de los mercados emergentes.
Digitalización y energías renovables: nuevos motores de crecimiento
Este avance económico se atribuye a la diversificación del modelo de crecimiento español en los últimos años. Además del turismo y la construcción, la digitalización y la sostenibilidad se han convertido en pilares fundamentales, impulsados por los fondos Next Generation.
La adopción de nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial (IA), ha impulsado la productividad en sectores como finanzas, seguros, comercio, logística y turismo. La IA se está integrando en empresas y agentes económicos, generando una ventaja competitiva para España.
El auge de las renovables
La expansión de las energías renovables ha superado el 55% del mix eléctrico nacional, generando empleo y actividad en sectores intensivos en conocimiento y tecnología. Esta transición hacia la sostenibilidad ha mejorado la competitividad y reducido la dependencia energética exterior, impulsando la creación de empleo.













