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Nuevas protestas en Asturias contra el acuerdo UE-Mercosur
Las organizaciones agrarias URA, Coag, Usaga y Asaja han retomado este jueves las movilizaciones en Asturias para mostrar su rechazo al acuerdo de libre mercado entre la Unión Europea y Mercosur. Las protestas se han manifestado en concentraciones simultáneas con cortes de carreteras puntuales en varias autovías del Principado.
Cortes de carretera en Campomanes, Barres y Bustio
Las acciones de protesta, que se llevaron a cabo entre las 12:00 y las 14:00 horas, afectaron a las autovías en Campomanes, Barres y Bustio, generando interrupciones temporales en el tráfico.
Rechazo al acuerdo provisional
Los convocantes exigen que el acuerdo no se aplique de manera provisional, una solicitud que ha sido planteada por la Comisión Europea y cuenta con el respaldo del Gobierno de España.
Las organizaciones agrarias han manifestado que no detendrán las protestas contra este acuerdo comercial, que consideran “muy lesivo” para el campo asturiano y para los consumidores.
Apoyo del gobierno regional y la patronal
El consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos, ha reiterado su apoyo al sector y ha calificado las movilizaciones como “justas”. Celebró la votación del Parlamento Europeo para que el Tribunal de Justicia de la UE evalúe el tratado, lo que podría “ralentizar” su aplicación.
Defiende que los acuerdos comerciales no deben perjudicar a ningún sector.
María Calvo, presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), aunque defiende el acuerdo comercial, ha ofrecido su apoyo al campo asturiano. Tras reunirse con la Mesa Agroalimentaria de FADE, Calvo enfatizó que los acuerdos comerciales no deben perjudicar a sectores productivos específicos, argumentando que “por beneficiar a unos sectores no se puede penalizar a otros”.
Vigilancia y controles
La patronal ha insistido en la necesidad de una “vigilancia real y estricta del cumplimiento de las cláusulas de salvaguardia”.
Asimismo, ha solicitado que se apliquen los mismos controles sanitarios y fitosanitarios a los productos importados para “garantizar condiciones de competencia justas” y evitar distorsiones en el mercado interior europeo.













