La 'tormenta perfecta' ahoga al turismo en Córdoba: el caos del tren y el mal tiempo desploman las reservas

La 'tormenta perfecta' ahoga al turismo en Córdoba: el caos del tren y el mal tiempo desploman las reservas
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

El sector turístico y hotelero de Córdoba comienza a notar con fuerza las consecuencias de la ‘tormenta perfecta’ que vive la ciudad. La combinación del accidente ferroviario de Adamuz y el temporal de viento y lluvia ha provocado una caída significativa de las nuevas reservas y un goteo constante de anulaciones. Según la presidenta de la Asociación de Empresarios de Hospedaje de Córdoba (Aehcor), Elena Rizos, el sector registra ya entre un 15 % y un 20 % de cancelaciones, una cifra muy elevada para la temporada baja actual, donde la ocupación media apenas alcanza el 40 % o 50 %.

El principal obstáculo para los visitantes es la dificultad para llegar a Córdoba. El corte de la vía del AVE ha convertido un viaje que antes era un paseo en una odisea.

“Si venir de Madrid eran 2 horas, ahora son 6, y eso, pues, no es lo que la gente quiere para venir a Córdoba a disfrutar”, lamenta Rizos. La idea de tomar un café y plantarse en la ciudad andaluza se ha desvanecido, y las alternativas de transporte, que implican trasbordos y largos trayectos por carretera, no resultan atractivas para los turistas.

Al caos logístico se suma un factor psicológico: el miedo a coger un tren. La presidenta de Aecor revela que muchos clientes que anulan sus viajes rechazan la posibilidad de cambiar la fecha, mostrando su desconfianza en el estado de las vías. Es un testimonio directo de los viajeros que llaman para cancelar: “mucha gente te dice que no, que ‘no va a coger un tren de momento hasta que pase un tiempo y vean que las vías están bien’”.

Esta percepción de inseguridad amenaza con tener un impacto duradero en la elección del tren como medio de transporte.

Por si las complicaciones ferroviarias no fueran suficientes, el mal tiempo de los últimos días ha sido la puntilla para el sector. Las imágenes de desbordamientos, carreteras cortadas y caída de árboles disuaden especialmente al turismo de proximidad. “El que iba a venir a lo mejor de Sevilla, de Málaga, que puede venir perfectamente, ¿a qué viene a Córdoba a pasar un fin de semana si está lloviendo o hace muchísimo viento?”, explica Rizos sobre las cancelaciones de última hora.

El perfil del visitante que más está anulando su viaje es el de las familias, que ven sus planes de ocio frustrados por la doble incidencia del tren y la meteorología. En cambio, los viajeros de negocios y los grupos organizados mantienen sus desplazamientos, ya que “no tienen más remedio” y se arriesgarían a perder el coste completo del viaje.

Esta drástica caída de la demanda tiene consecuencias económicas directas para los hoteles y restaurantes de la ciudad.

Una menor ocupación se traduce en una paralización de las contrataciones previstas para la temporada. Además, la baja demanda obliga a los establecimientos a “tirar los precios”, según Rizos, lo que provoca que “los ingresos son mínimos” y se pone en riesgo la viabilidad de muchos negocios.

Pese al panorama, Elena Rizos lanza un mensaje de calma y anima a los potenciales visitantes a no descartar Córdoba. Recuerda que, aunque el tiempo ha sido adverso, es una situación pasajera. “Ahora mismo ha hecho una noche malísima de viento, de lluvia, pero que ahora mismo ni hay lluvia ni hay viento ni nada”, asegura, insistiendo en que “se podría estar en la calle perfectamente sin ningún problema”.