Agricultores de Valladolid protestan masivamente contra el acuerdo UE-Mercosur

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Agricultores de Valladolid protestan masivamente contra el acuerdo UE-Mercosur

Más de quinientos tractores colapsaron la provincia de Valladolid en una jornada de protesta contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Agricultores y ganaderos denuncian que este tratado abre la puerta a una competencia desleal que amenaza la supervivencia del sector primario español.

Competencia desleal y estándares de calidad

Juan Carlos, agricultor de Esguevillas de Esqueva, resume la principal queja del sector: la falta de igualdad en las normas de producción. Según él, los países de Mercosur ya han anticipado que no cumplirán las exigencias europeas, lo que supone una desventaja para los productores locales.

El punto más controvertido es el uso de materias activas prohibidas en Europa por sus efectos nocivos para la salud. Los agricultores temen que se sigan utilizando estas sustancias, lo que afectaría la calidad de los alimentos que llegan a los consumidores.

Consecuencias para la sociedad y soberanía alimentaria

Los manifestantes advierten que las consecuencias del acuerdo no solo afectarán al campo, sino a toda la sociedad.

Aseguran que se terminará consumiendo alimentos de baja calidad a precios elevados, lo que implicaría una pérdida de la soberanía alimentaria nacional.

Juan Carlos explica que, una vez desmantelado el tejido productivo local, la recuperación será prácticamente imposible, especialmente en el sector ganadero. Afirma que “ganadería que se cierra, ganadería que no se abre”, y que, a partir de ese momento, se dependerá de la calidad y los precios impuestos por otros.

Situación límite y falta de rentabilidad

La situación actual ya es crítica para muchos agricultores, quienes lamentan que los precios de venta son inferiores a los de hace veinte años, mientras que los costes de producción no paran de aumentar. En las últimas dos décadas, la maquinaria, la luz y los abonos han experimentado fuertes subidas, lo que hace que la situación sea insostenible.

Por ello, insisten en que la solución no pasa por ayudas puntuales, sino por asegurar la rentabilidad del sector. Defienden que, si el negocio es rentable, atraerá a jóvenes y a personas de todas las edades.

Valor del campo más allá de la producción

Finalmente, los manifestantes recuerdan que el campo tiene un valor que va más allá de la producción de alimentos, cumpliendo una función ambiental y social fundamental.

Se consideran los “guardianes de los pueblos”, los primeros en socorrer incendios y los que mantienen la vida en el mundo rural, evitando el despoblamiento hacia las ciudades.