Una perrita 'influencer' desaparece en el Jarramplas y su familia la busca sin descanso

Una perrita 'influencer' desaparece en el Jarramplas y su familia la busca sin descanso
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Cristina Sanz lleva once días buscando a su perra Chloe, una caniche de color canela con más de 9.000 seguidores en Instagram. La perrita, a la que su dueña describe como “una más de la familia”, se perdió el pasado mes de enero durante la popular fiesta del Jarramplas en Piornal (Cáceres).

“Estamos destrozados, la verdad. Llevamos 11 días sin saber nada de Chloe”, ha confesado su dueña.

La familia, residente en Jarandilla de la Vera, había acudido a Piornal para disfrutar de la fiesta.

Dejaron a Chloe en una habitación de la casa donde se alojaban, pero la perra logró abrir la puerta. “Alguien abrió esa puerta y entonces ella, no me vio a mí y, pues, tuvo miedo a esa persona, no la conocía, y y echó a correr”, relata Cristina.

La situación empeoró cuando varias personas corrieron detrás de ella para intentar atraparla, lo que asustó aún más a la perra.

Chloe, que es “muy asustadiza y miedosa”, se adentró en el campo y, al caer la noche, se le perdió el rastro por completo a pesar de la búsqueda ininterrumpida de su dueña.

Desde entonces, no han cesado en su búsqueda a pesar de las adversas condiciones meteorológicas, con viento, agua y nieve. Aunque los primeros días recibieron algunas pistas, ahora reina el silencio.

“Nos parece bastante rara la situación, la verdad, porque no la encontramos físicamente en ningún sitio cercano a donde se perdió”, explica Cristina, que confirma que ya han peinado toda la zona y ahora están ampliando el radio.

La principal hipótesis es que alguien la haya recogido. Por ello, la familia se centra en la difusión masiva a través de carteles y de la cuenta de Instagram de la propia perra.

La dueña teme por la salud del animal, ya que necesita cuidados específicos.

“La perrita siempre ha tenido muchos problemas de salud y los sigue teniendo. Ella necesita veterinario constantemente y su medicación”, detalla preocupada.

Su mayor temor es que quien la tenga no le esté proporcionando el tratamiento que requiere: “Mi miedo es que si alguien la tiene, no la esté llevando al veterinario y no le esté dando su medicación que ella necesita”.

Cristina hace un llamamiento a la colaboración ciudadana y ofrece una recompensa. Recuerda que la perra lleva chip, por lo que cualquier veterinario podría identificarla de inmediato.

Pide que si alguien la ve en manos de otra persona, le envíe una foto o la contacte directamente.

La familia mantiene la esperanza de encontrar a Chloe y la dueña insiste en su ruego desesperado: “Si alguien la ve, por favor, que no dude en llamarme”.