
El patio de armas del acuartelamiento “Sancho Ramírez” de Huesca ha sido el escenario de la solemne parada militar con motivo de la celebración del XXXIV aniversario de la creación de la División “Castillejos”. La ceremonia, que ha tenido lugar este 30 de enero de 2026, presidida por el General Jefe de la División Castillejos, Luis Francisco Cepeda Lucas. Este acto no solo conmemora la trayectoria de la unidad, sino que también refuerza el profundo vínculo entre esta unidad clave del Ejército de Tierra y la capital oscense, donde se ubica su cuartel general.
Al mando del Teniente Coronel Jefe del BCG DIVCAS, Jose Ignacio Medina Aguilar, formó una unidad tipo batallón que representaba la diversidad y fortaleza de la División. La estructura de la fuerza en la parada militar se compuso de tres Compañías mixtas.
La primera compañía estaba formada por dos secciones del RT-1; la segunda, por una sección del RI 63 y otra del BCG DIVCAS; mientras que la tercera y última compañía integraba una sección del RI 45 y otra del RI 67. Esta composición diversa puso de manifiesto la capacidad de integración y trabajo conjunto de los distintos regimientos que componen la División.
En su alocución a los presentes, el General Cepeda Lucas ha destacado el “orgullo de pertenecer a esta gran Unidad, la cual, según sus palabras, posee una reputación de excelencia ampliamente reconocida en el ámbito del Ejército de Tierra. El General ha subrayado que este prestigio no es fruto de la casualidad, sino del trabajo, la dedicación y el alto nivel de preparación de todos los hombres y mujeres que integran la División. Sus palabras han servido para reforzar la moral y el espíritu de cuerpo de las tropas formadas en el patio de armas.
El discurso del General ha adquirido una especial relevancia al mirar hacia el futuro inmediato de la unidad.
Anunció que la División afrontará próximamente nuevos retos de gran envergadura, ya que ha sido designada para proporcionar el Mando Componente Terrestre de la Fuerza de Reacción Aliada de la OTAN. Esta importante misión implica, según detalló, “un exigente proceso de preparación y certificación”. El objetivo final es claro: seguir demostrando la valía de la unidad, “poniendo en valor nuestra gran capacidad operativa y disponibilidad, para ejecutar operaciones militares dónde España nos demande”. Esta designación sitúa a la División “Castillejos” en la vanguardia de las capacidades de respuesta rápida de la Alianza Atlántica.
La ceremonia también ha incluido un significativo acto de reconocimiento hacia miembros de la sociedad civil.
Por eso se ha procedido al nombramiento de Soldados de los Castillejos Honorífico a dos personalidades estrechamente vinculadas con la unidad: D. Carlos Navarro Cuello y D. Manuel Bara Alós. Esta distinción, tal y como se expresó durante el acto, se entrega como agradecimiento a su apoyo y colaboración prestados a la División.
Con este gesto, la “Castillejos” busca fortalecer los lazos con la sociedad civil de Huesca, reconociendo a quienes contribuyen a la misión y bienestar de la unidad desde fuera del ámbito estrictamente militar.
Uno de los momentos de mayor recogimiento y solemnidad de la jornada ha sido el homenaje a los Caídos que dieron su vida por España. Este acto, parte fundamental de toda ceremonia castrense, ha servido para que los presentes rindieran tributo y honraran la memoria de sus compañeros fallecidos en acto de servicio. Con este gesto, se reafirma el espíritu de sacrificio, lealtad y servicio que constituye uno de los pilares fundamentales de las Fuerzas Armadas.
En definitiva, la conmemoración del XXXIV aniversario de la División “Castillejos” no solo ha servido para hacer balance de su rica historia y honrar a sus integrantes, sino, sobre todo, para proyectar su mirada hacia un futuro inmediato lleno de desafíos, marcado por su papel crucial en la estructura de la OTAN. La unidad con base en Huesca reafirma así su condición de referente de excelencia dentro del Ejército de Tierra y su plena disposición para afrontar con éxito las misiones internacionales de alta responsabilidad que se le encomienden, llevando el nombre de España a los más altos estándares de operatividad.













