ACUSADO DE LA MUERTE DEL CANÓNIGO DE VALENCIA SE DECLARA INOCENTE

ACUSADO DE LA MUERTE DEL CANÓNIGO DE VALENCIA SE DECLARA INOCENTE
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ACUSADO DE LA MUERTE DEL CANÓNIGO DE VALENCIA SE DECLARA INOCENTE

Miguel Tomás V. N., el único acusado por el crimen del canónigo de la Catedral de Valencia, Alfonso López Benito, se declaró inocente en la última sesión del juicio. El jurado deberá decidir si es culpable como cooperador necesario de los presuntos delitos de asesinato, robo con violencia y estafa, por los que el fiscal solicita una pena de 28 años de prisión.

“La Policía no investigó bien”, alegó el acusado durante su declaración.

La fiscalía sostiene que el acusado, de nacionalidad peruana y sin antecedentes penales, se dirigió al domicilio del canónigo el 21 de enero de 2024, junto con otra persona no identificada. Esta persona, aún no localizada, habría inmovilizado al canónigo de 79 años y lo habría asfixiado hasta la muerte.

La investigación reveló que el religioso solía pagar por sexo a personas sin recursos. El conserje del edificio donde vivía Alfonso López Benito conocía esta faceta de su vida.

El acusado niega haber subido al piso del religioso esa noche y afirma que un tal Manuel le entregó el teléfono móvil y la tarjeta de crédito de la víctima. Reconoce haber intentado obtener el número PIN de la tarjeta, pero niega saber que la víctima ya había fallecido. “Está mal, lo reconozco”, admitió.

Negación de Relaciones Sexuales y Contacto Previo

Miguel Tomás V. N. también negó haber mantenido relaciones sexuales con la víctima: “Nunca he tenido problemas con don Alfonso, nunca me faltó el respeto ni me propuso nada extraño”.

A pesar de afirmar una relación cordial, el canónigo había bloqueado sus llamadas telefónicas meses antes. El acusado afirma que conoció a la víctima en julio de 2023 y que visitó un apartamento del canónigo en la playa del Perelló.

El misterioso Manuel, quien según el acusado le entregó las pertenencias de la víctima, no ha sido localizado. Miguel Tomás V. N. lo describió como un hombre de 1,68 metros, unos 50 años, complexión fuerte y con una gorra. Afirma haberle dado 900 euros en metálico.

El acusado justificó haber respondido mensajes de amigos del religioso desde el móvil robado porque “no sabía qué hacer” y dudaba si acudir a la policía o deshacerse del teléfono.

Ante la pregunta del fiscal sobre el beneficio de Manuel en todo esto, el acusado respondió: “En realidad, no sé”. También lamentó que la prensa insinuara una relación sentimental con Alfonso López Benito.

Según el Ministerio Público, el acusado utilizó la tarjeta de crédito de la víctima para compras por valor de 2.327 euros y la tarjeta de El Corte Inglés para gastos de 385 euros.

Ausencia de ADN en la Escena del Crimen

La Policía Científica no encontró rastros de ADN del acusado en la vivienda del canónigo. El fiscal aclaró que no afirma que Miguel Tomás V. N. asfixiara al canónigo, sino que él y otro individuo subieron a la casa y este último cometió el crimen.

Los rastros encontrados eran de una persona no identificada. La ausencia de huellas del acusado se atribuye a que estaría “tocándolo todo”.

El abogado de la defensa, Jorge Carbó, argumentó que la acusación trata de “cuadrar a martillazos un puzzle que no encaja” y destacó que el ADN hallado en el dormitorio de la víctima correspondía a un “varón desconocido”.

Un Crimen “Escandaloso”, Según la Defensa

La defensa también señaló la presencia de siete huellas de una “persona desconocida” y lamentó la “falta de celo investigador” y la ausencia del acusado en las imágenes de videovigilancia. “No se ha hecho ninguna gestión para localizar a Manuel”, criticó.

El abogado describió el crimen como un “suceso un poco escandaloso”, con “mucha repercusión mediática” y del que “ha habido cierto interés en pasar página pronto”.

La investigación reveló la intensa vida sexual del canónigo con personas sin recursos a las que pagaba por relaciones. El conserje del edificio confirmó esta dinámica, así como las quejas de los vecinos por el desfile de visitantes a la vivienda de Don Alfonso.

En su última declaración, Miguel Tomás V. N. afirmó: “Soy inocente, en realidad”.