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CRISIS EN NIGERIA: ¿GENOCIDIO CRISTIANO O CONFLICTO COMPLEJO?
Nigeria, el país más poblado de África con más de 230 millones de habitantes, enfrenta una crisis compleja donde la violencia ha escalado en los últimos 20 años. La situación, que ha llegado a portadas internacionales, plantea interrogantes sobre si se trata de un genocidio contra cristianos o de un conflicto con raíces más profundas.
Violencia persistente
Titulares recientes dan cuenta de la gravedad de la situación: “200 cristianos asesinados en el estado de Benue” o “El año nuevo comienza con otro derramamiento de sangre”.
Amnistía Internacional estima que cerca de 2000 personas murieron violentamente en Nigeria entre enero de 2021 y junio de 2023.
La mitad de la población nigeriana es musulmana y la otra mitad cristiana, lo que ha generado tensiones exacerbadas por la presencia de grupos terroristas. En el pasado, la situación llegó a tal punto que el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó bombardear el noroeste del país, argumentando que se buscaba frenar la “masacre de cristianos”.
Más allá de la religión
Si bien es innegable la violencia que sufren los cristianos en Nigeria, algunos expertos señalan que la situación es más compleja que un simple genocidio religioso.
El documentalista Lethal Crysis, quien ha estado en el país, explica que el concepto de “genocidio cristiano” es promovido en medios internacionales, pero dentro de Nigeria está ligado a intereses políticos, territoriales y económicos de ciertos grupos étnicos.
“Más allá de la religión se da que hay un choque por el modo de vida,” explica Lethal Crysis. “La mayoría de musulmanes son pastores de ganado.
La mayoría de cristianos son agricultores. De por medio está la religión.
No se puede simplificar hablando solo de religión, hablando de genocidio cristiano”.
El documentalista también advierte sobre la práctica de “secuestros exprés” en el país, lo que obliga a tomar precauciones extremas al viajar por carretera. A pesar de los riesgos, destaca la amabilidad de la gente y la necesidad de comprender la complejidad de la situación más allá de la narrativa de un genocidio religioso.













