
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
PRAXIS: El Proyecto Libertario Que Seduce a Figuras Cercanas a Trump
Richard Ford, reconocido autor, expresa su frustración ante la idea de que Donald Trump considere Estados Unidos como su propiedad privada, saqueándola a su antojo. Le asombra la inacción y la parálisis que genera esta situación.
En este contexto, figuras como Dryden Brown, CEO de Praxis, contribuyen a la desconcertante atmósfera que rodea a la administración Trump.
¿Quién es Dryden Brown?
Joseph Bernstein, periodista especializado en cultura digital y política del *Times*, describió a Brown en 2019 como un joven desaliñado que presentaba el proyecto de una nueva ciudad en el Mediterráneo. En ese entonces, Praxis contaba con 19 millones de dólares para su iniciativa.
Brown, a pesar de no haber completado sus estudios en la Ivy League, trabajó como analista en un fondo de inversión donde conoció a Charlie Callinan, su socio fundador de Praxis.
Es un lector ferviente de *La rebelión de Atlas* de Ayn Rand y comparte la defensa de una monarquía tecnológica que sustituya a la democracia con Curtis Yarvin, un bloguero neorreaccionario vinculado a Peter Thiel.
Vínculos con el sector MAGA
Aunque Brown se identifica con los tecnolibertarios, mantiene vínculos con el sector más ortodoxo de MAGA. Mike Mahoney, colaborador de Praxis, formó parte de Breitbart News y es reconocido en comunidades aceleracionistas del poder blanco en la red. Bajo el seudónimo de Mike Ma, Mahoney escribe novelas que ensalzan el racismo y el sexismo.
El Sueño de Ciudades Estado Libertarias
Con este ideario, Brown impulsa Praxis para consolidar su sueño de ciudades estado autónomas y libertarias. Ambiciona restaurar la civilización occidental acelerando el progreso tecnológico en áreas como la inteligencia artificial, la biotecnología y la energía.
Brown afirma que Joe Biden le “abrió los ojos” respecto a la degradación de Occidente, impulsándolo a imaginar una ciudad basada en valores occidentales, arquitectura gótica y ciudadanos defensores de los clásicos.
Peter Thiel y Groenlandia
Peter Thiel, al igual que Elon Musk busca expandirse en el espacio, prefiere tener influencia en lugares más accesibles. Thiel ha apoyado a Praxis a través de Pronomos Capital y ha involucrado a inversores como Balaji Srinivasan y Joe Lonsdale.
La mirada de Praxis se ha posado sobre Groenlandia, isla que describen como un centro espiritual del que desciende la sabiduría suprema. Brown viajó a Groenlandia ofreciendo a políticos y empresarios locales financiar su independencia con una suma similar a la que Dinamarca transfiere a la isla anualmente: 500 millones de euros. La propuesta, sin embargo, fue rechazada por los nativos.
Se ha sugerido que Ron Lauder, magnate de los cosméticos y amigo de Trump, le habló al expresidente sobre Groenlandia. Otros apuntan a Greg Barnes, quien le informó sobre el potencial de la isla en cuanto a minerales, tierras raras y potencial de navegación comercial por el deshielo del Ártico.
Tras el primer contacto de Praxis con las autoridades de la isla, Trump manifestó su intención de anexionar Groenlandia a Estados Unidos y nombró a Ken Howery, socio de Thiel en PayPal, como embajador en Dinamarca.
Aunque la anexión de Groenlandia se encuentra en suspenso, Trump ha afirmado que “tendremos que resolverlo”.
Thiel y el Futuro de la Democracia
Peter Thiel fue recibido en la Academia de Ciencias Morales y Políticas de París, donde expuso su idea de que “el mundo parece estar estancado”. Propuso una modernidad alternativa a la Ilustración, sin el universalismo moral que nos habría llevado al estancamiento. Dryden Brown, desde Praxis, busca superar esta misma moral con acciones concretas en territorios liberados.
Richard Ford se niega a aceptar este ataque al sentido común. Su personaje, Frank Bascombe, afirma: “Si se puede expresar, puede ocurrir” y advierte: “Nunca hay que pensar que ya nada puede sorprendernos”.













