Lily, la galga italiana que vive como una bebé y genera debate sobre la humanización de las mascotas

Lily, la galga italiana que vive como una bebé y genera debate sobre la humanización de las mascotas
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Lily, la galga italiana que vive como una bebé y genera debate sobre la humanización de las mascotas

Lily, una perra de raza Piccolo Levriero Italiano, se ha convertido en el centro de atención tras conocerse los singulares cuidados que recibe de su familia. Desde su llegada en 2023, esta pequeña galga italiana es tratada “como una hermana”, con atenciones que muchos comparan con las que se darían a un bebé.

Fragilidad y cuidados especiales

La fragilidad de la raza es un factor clave en el trato que recibe Lily. “Es muy frágil”, explica Erik, su dueño, justificando el alto nivel de atención. Esta delicadeza ha llevado a la familia a tomar medidas inusuales, como transportarla en un carrito para bebés.

Según Erik, el carrito les permite ir “más tranquilos al restaurante”, ya que Lily se mantiene tranquila y segura en su interior, tapada con mantas.

Una rutina poco común

El uso del cochecito es una práctica habitual en la vida de Lily. La familia la lleva a “casi todas partes”, dejándola en casa solo cuando los establecimientos no permiten la entrada de animales. Erik asegura que, gracias a este método, Lily “se porta mucho mejor que un bebé” en lugares públicos.

Esta dedicación responde a una filosofía de cuidado particular. Erik considera que el trato que se le da a una mascota “depende del cariño que le tengas”, de la persona y del propio animal.

Para él, Lily es un miembro más de la familia, casi como “un bebé”.

Alimentación natural y casera

La alimentación es otro pilar fundamental en los cuidados de Lily. La familia ha optado por una dieta natural y casera, descartando los piensos comerciales. “Come lo que nosotros le preparamos”, afirma Erik, quien elabora un menú adaptado a las necesidades de Lily y a factores como el clima.

La base de su alimentación es la carne picada, ya sea de pollo o de vaca, acompañada de verduras variadas como brócoli o zanahoria. Lily come dos veces al día, y la cantidad varía según su actividad física.

Aunque la dieta principal es casera, Erik menciona que “algunas veces, cada dos días o así, le damos pienso”.

El debate sobre la humanización de las mascotas

El caso de Lily, de cuatro años, ha abierto un debate sobre la humanización de las mascotas. La dedicación de su familia implica un coste económico “alto” y una entrega total, reflejando el cambio que Lily ha provocado en sus vidas. Para Erik, cuidarla de esta manera es una respuesta natural al afecto que siente por ella.

Sin embargo, veterinarios advierten sobre los posibles efectos negativos de tratar a los perros como bebés. Insisten en que “los perros necesitan caminar, socializar con otros perros, explorar el entorno y mantener las rutinas propias de su especie”.

Joan Rovira, veterinario y jefe de Medicina del comportamiento del Hospital veterinario de Catalunya, reconoce que “cierto grado de humanización de los animales entra dentro de la lógica pero hay que evitar los excesos”.

La consecuencia de pasear siempre a un perro en un carrito es que “acaba teniendo baja tolerancia a la frustración y el autocontrol”.

Rovira considera que estas prácticas reflejan “las carencias o las necesidades de los propietarios”, llegando a casos extremos en que “los perros no saben que son perros porque no se han podido expresar nunca como tal”.