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Hospedería onubense, modelo europeo de turismo sostenible
Una pequeña hospedería rural ubicada en Corteconcepción, un municipio onubense de apenas 500 habitantes, ha sido seleccionada para liderar un proyecto europeo pionero en turismo sostenible. La Hospedería de la Corte, gestionada por José Carlos Cuerda, se convertirá en un modelo de referencia para pequeñas y medianas empresas de toda Europa, gracias al programa Inspires. Su responsable ha descrito este reconocimiento como “una enorme alegría y un enorme orgullo”.
Turismo generativo: un enfoque innovador
El proyecto se basa en el concepto de turismo generativo, una filosofía que trasciende la idea de la mera sostenibilidad. Según Cuerda, el objetivo principal no es simplemente “no dañar la naturaleza, sino, por el contrario, mejorar el entorno en el que se desarrolla la actividad turística”.
Este modelo busca posicionar a la provincia de Huelva como un referente europeo en innovación dentro del sector.
Midiendo el impacto real del turismo
La iniciativa se sustenta en la creación de un cuadro de mandos con indicadores sencillos para evaluar el impacto real de la actividad turística. Esta herramienta registrará el consumo de agua y energía por huésped, el porcentaje de energías renovables utilizadas y la cantidad de residuos generados. El primer paso, según Cuerda, es “medir cuál es nuestro impacto real, el impacto de cada visitante, para reducirlo”.
El análisis va más allá de lo puramente ambiental, extendiéndose también a la economía local. El proyecto medirá “qué porcentaje de gasto es el que se queda en la sierra” y con cuántos productores y empresas locales se colabora.
También se cuantificará el uso de productos ecológicos y de kilómetro cero para conocer el retorno real de la actividad en el territorio.
Bienestar del visitante y valores intangibles
Un tercer aspecto clave del proyecto es el bienestar del visitante. Se pretende medir la “mejora subjetiva de bienestar” que experimentan los viajeros. Cuerda defiende que el futuro del mundo rural no se limita a la producción de alimentos u oxígeno, sino que también reside en la oferta de valores intangibles. “Estamos produciendo algo tan importante, tan necesario hoy día como calma, como belleza, como tranquilidad”, afirma.
Compensación activa de la huella de carbono
El proyecto incluye una colaboración con un turoperador belga para organizar retiros y experiencias inmersivas en la naturaleza.
Conscientes de la huella de carbono que generan los desplazamientos en avión, el modelo propone una compensación activa y participativa.
Los visitantes tendrán la oportunidad de participar en actuaciones de reforestación en una finca del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Su trabajo contribuirá a transformar una antigua plantación de eucaliptos mediante la reintroducción de especies autóctonas y la mejora de la biodiversidad, conectando su viaje con la regeneración activa del ecosistema.
Una herramienta para un turismo generativo
El objetivo final es que la herramienta de medición, una vez probada en dos proyectos piloto, se convierta en un recurso práctico y accesible para otras empresas. “Queremos que sea útil para la gestión, no otro trabajo burocrático más”, subraya Cuerda. La meta es ofrecerla a otras empresas para construir un turismo generativo basado en datos, que valore tanto la rentabilidad como el impacto social y ambiental.













