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Desahucio inminente en Cádiz: Una madre y sus hijos al borde de la calle
La cuenta atrás ha comenzado para Lorena Amaya, una gaditana de 33 años que se enfrenta al desahucio de su vivienda este lunes, junto a sus dos hijos de 17 y 5 años. La angustia se apodera de ella ante la falta de una alternativa habitacional clara y la ausencia de respuesta por parte del Ayuntamiento de Cádiz, a pesar de haber solicitado ayuda de manera urgente.
Situación desesperada sin respuesta municipal
El lanzamiento está programado para las 10 de la mañana. Lorena denuncia sentirse engañada por el administrador de fincas y lamenta la inacción del Ayuntamiento ante su inminente desahucio. Afirma que no se han activado los mecanismos y herramientas disponibles para situaciones de emergencia habitacional, pese a la presencia de menores en la vivienda.
Lorena asegura haber presentado la documentación necesaria y solicitado una cita con Servicios Sociales, pero no ha obtenido una respuesta efectiva desde que fue notificada del desahucio el viernes 30 de enero.
Engaños y falta de información
Actualmente desempleada tras trabajar en la campaña navideña, Lorena intentó regularizar su situación con la propiedad y la administración de fincas.
Sin embargo, teme haber sido víctima de un engaño. Según su relato, llegó a un acuerdo verbal para abonar parte de la deuda, pero la propiedad finalmente decidió vender la vivienda, obligándola a desalojarla.
La falta de notificaciones sobre el procedimiento judicial, que llegaban al administrador de fincas, la angustia profundamente. Lorena teme que el juicio se haya celebrado sin que pudiera defenderse adecuadamente ni contar con la información necesaria sobre su situación y sus derechos.
Informe de vulnerabilidad ignorado
A pesar de haber solicitado ayuda a Servicios Sociales y contar con un informe de vulnerabilidad debido a la presencia de sus hijos menores, Lorena denuncia no haber recibido una copia del informe ni una respuesta clara. La única solución ofrecida fue una plaza en el albergue de la calle Soledad, una opción que incluso le desaconsejaron.
La resolución judicial ratifica el desahucio sin que se haya asignado una alternativa habitacional.
La falta de asistencia legal incrementa su sensación de indefensión.
Buscando soluciones sin éxito
En un intento desesperado, Lorena acudió a la oficina Antidesahucio de Procasa y a su trabajadora social, pero no logró encontrar una solución. La única alternativa ofrecida fue el albergue, una opción que considera inviable. La situación ha llevado a Lorena a vivir uno de los peores momentos de su vida.
Contexto normativo desfavorable
Este caso se produce poco después de la expiración de la normativa estatal que impedía determinados desahucios, lo que ha reactivado procedimientos que habían quedado en suspenso. La celeridad judicial contrasta con la falta de respuesta administrativa en el ámbito social.
A pocas horas del lanzamiento, Lorena permanece en la vivienda junto a sus hijos, esperando una llamada que no llega.
Su única petición es tiempo y ser escuchada antes de ser desalojada.













