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Nacional Xesús Fraga y Xerardo Quintiá exploran la literatura y la “Negra Sombra” de la depresión en correspondencia
El libro ‘Tempo de correspondencia’ recoge un intercambio epistolar entre los autores gallegos Xesús Fraga y Xerardo Quintiá, donde reflexionan sobre sus obras en curso, el arraigo a su lugar de origen y cómo los trastornos de salud mental impactaron su escritura.
En una de las últimas cartas de *Tempo de correspondencia*, Xesús Fraga aborda un tema recurrente en su correspondencia con Xerardo Quintiá: cómo la depresión, a la que llama “Negra Sombra” en referencia al poema de Rosalía de Castro, le negaba la capacidad de leer y escribir. Fraga, ganador del Premio Nacional de Narrativa en 2021 por *Virtudes (e misterios)*, una emotiva historia de migrantes gallegos en Inglaterra, sufrió una severa depresión que afectó su vida profesional y su escritura. Quintiá, quien también experimentó la misma enfermedad, respondió a Fraga resaltando el consuelo que le brindaba la certeza de tener un lector en él. Ambos autores encontraron en esta correspondencia una forma de terapia.
La depresión y la literatura: un hilo conductor
La depresión y su relación con la literatura es un tema central en *Tempo de correspondencia* (Xerais, 2026, en gallego; Amparo y Rosita publicarán la versión en castellano). Quintiá explica que la idea del libro surgió de una conversación con Fraga en Betanzos, donde ambos se encontraban en momentos delicados de salud mental. Esta conversación profunda fue la semilla de un intercambio epistolar que pronto se convirtió en un proyecto literario.
Fraga se sintió interpelado por la propuesta de Quintiá, y después de varias cartas íntimas y conversacionales, ambos autores se dieron cuenta de que tenían material para un libro.
En el taller de los escritores
Fraga reflexiona sobre cómo la capacidad creativa, la sensibilidad y la empatía también pueden hacer a los escritores más vulnerables a enfermedades como la depresión. A medida que avanza la correspondencia, la literatura vuelve a fluir. Fraga comparte un inédito en el que está trabajando, mientras que Quintiá escribe sobre su novela *Onde os salgueiros medran*, ambientada en su aldea natal, Fornelos.
Fraga describe su taller de escritura como un espacio pequeño y austero, lleno de objetos personales y materiales de trabajo. Quintiá, por su parte, escribe en cualquier lugar: cafeterías, coches, hoteles, utilizando tanto portátiles como cuadernos.
Fornelos y Betanzos: lugares de origen
Fornelos, la aldea natal de Quintiá, es un núcleo central en su escritura. Fraga, cuya obra *Virtudes (e misterios)* explora la historia de la emigración, siente cierta envidia sana hacia la conexión de Quintiá con su lugar de origen. La relación de Fraga con Betanzos, la ciudad de sus padres, es más compleja y contradictoria, ya que se siente un hijo de la emigración con un sentido de pertenencia móvil.
Quintiá reflexiona sobre cómo la escritura es una forma de mirar hacia atrás y analizar la memoria, abordando la brecha entre lo que somos y lo que creemos ser. El epistolario explora cómo el pasado y los recuerdos determinan la literatura de ambos autores, que aunque formalmente diferentes, comparten temas como la memoria, el origen, la subalternidad, la infancia y las transformaciones, así como una aversión a la velocidad del mundo moderno.
Adiós al periodismo
Fraga, quien dedicó 28 años y medio al periodismo, abandonó la profesión y considera esa decisión como su “línea de sombra”, atribuyéndola a la depresión. Aunque reconoce que el problema estaba en él y no en el periodismo, siente que el oficio ha cambiado mucho y ya no encajaba en él. Paradójicamente, el periodismo está en el origen de *Tempo de correspondencia*, ya que Fraga y Quintiá se conocieron cuando Fraga entrevistó a Quintiá por su primera novela.
Esta conversación escrita, llena de referencias a libros, películas y música, surgió de la necesidad de “hablar y comunicarse” tras una experiencia difícil. Fraga resume la esencia del libro con una idea de Enrique Vila-Matas: “Somos de esa clase de escritores que escriben de las cosas para no tener que hablar de ellas”.













