El infame ejercicio de llevar el odio a la rotura de una vía

El infame ejercicio de llevar el odio a la rotura de una vía
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El infame ejercicio de llevar el odio a la rotura de una vía

José K. baja la oscura y angosta escalera del viejo edificio donde vive. En el descansillo del primer piso, se encuentra con Zoe, una mujer ecuatoriana de 60 años que limpia el edificio por un sueldo de miseria. Se saludan afectuosamente. José K. se guarda una sonrisa, esperando confirmación sobre la regularización de extranjeros antes de celebrarlo con Zoe.

El debate en el cafetín

En un cafetín lleno, El Ojo Izquierdo y El Catavenenos ya tienen mesa reservada.

El Ojo: ¿Es esa una sonrisa en tu cara, José?

José K.: Sí, que 500.000 inmigrantes salgan de la inexistencia legal es una alegría. En un mundo empujado hacia la intolerancia, regularizar a quienes buscan una vida digna es esencial.

Dylan, un joven peruano, trae el café y los churros a José K., saludándolo con respeto.

El Ojo: PP y Vox se oponen a esta regularización. Feijóo, presionado por Abascal, contradice sus propias palabras y desoye a la Iglesia. Esta derecha reaccionaria quiere a los inmigrantes fuera, despreciando incluso a sus propios compatriotas mestizos.

El Catavenenos: La prensa afín se ha enfurecido. *Libertad Digital* dice que Sánchez se burla de los votantes del PSOE al regularizar inmigrantes ilegales.

José K.: ¡Qué bárbaros! Siguen el ejemplo del norteamericano loco. En Estados Unidos, los fascistas reprimen y asesinan inmigrantes, como si un hombre que vende tamales fuera un peligro.

Ojo: Ayuso dice que el país se llenará de delincuentes. Feijóo y Abascal difunden el bulo de que los inmigrantes regularizados pueden votar. Trump decía que los mexicanos violan a las mujeres.

José K.: Hay que crear un enemigo imaginario, un monstruo que ponga en peligro nuestras vidas. El odio se inocula. Almudena Grandes decía que primero se elimina a los subversivos, luego a sus cómplices, simpatizantes, indiferentes y tibios. Trump pide cárcel para Ilhan Omar, una congresista somalí, y tras un ataque contra ella, dice que es una farsa.

Ojo: Nada nuevo. Pacheco y Albiol también sembraron odio. Ayuso llama “plataforma de frustrados” a los familiares de los ancianos muertos en residencias. Esta táctica del odio ya no se limita a los extranjeros, sino que se extiende a quienes te piden cuentas.

Cata: Ahora quieren hablar de cómo esos dos señores se han cargado el ferrocarril español y cómo ellos solos, tipos odiosos, han causado el accidente de Adamuz en el que han muerto 46 personas.

Cata: *OKdiario* dice que el gobierno prefiere contratar prostitutas en Adif antes que ingenieros.

José K.: Así es más fácil odiarlos. Simplifican los problemas, culpando a figuras como Puente o Sánchez. Los más obtusos prefieren limitarse al último decenio, al último lustro. Así logran que los culpables de todo sean tan próximos a nosotros en su maldad, que los estás tocando ahí mismo, Puente o Sánchez, sobre todo Sánchez, cuyo único destino decente sería la ergástula.

Ojo: En lugar de esperar los resultados de la investigación sobre el accidente de Adamuz, PP y Vox culpan a sus enemigos políticos, atizando el fuego del odio.

Cata: Santi González dice que Puente es tan peligroso como un mono con una navaja. Inda pregunta qué es Óscar Puente, si Mazón era un asesino tras la DANA.

José K.: ¡Qué espectáculo el del Senado y los funerales! En 1986, yo escribí en *El País* criticando la construcción de la catedral de la Almudena, proponiendo dinamitarla para crear un espacio público.

Cata: Los cornetas del Apocalipsis ahora invocan a los masones. Savater dice que se sustituyen las ceremonias religiosas por otras masónicas. Pérez-Maura se queja de humillar a los muertos con tenidas masónicas. Girauta critica la gestualidad masónica en la promesa del cargo.

José K., Ojo y Catavenenos al unísono: ¡Oh no, el contubernio judeo-masónico de Franco!